ALBERTO CHIU NTRZACATECAS.COM
ALBERTO CHIU NTRZACATECAS.COM

Nuevamente surgió, como es costumbre, el tan llevado y traído recurso retórico de que no hay dinero, ahora con motivo del emplazamiento que dos organizaciones feministas le hicieron al gobernador Alejandro Tello Cristerna, para que se dé mejor atención a las mujeres violentadas de alguna manera, y que se prevenga esa violencia de género. No hay dinero.

Fue el secretario de Administración, Jorge Luis Pedroza Ochoa, quien hizo uso de su legítimo derecho a darse un balazo en la pata, con el argumento de que como el dinero tiene que venir de la federación (eso dice), pues ahorita no se puede contratar a los 27 especialistas que deberían atender, cuanto antes, los llamados Centros de Desarrollo para Mujeres (CDM). Ahí lueguito…

Más aún, contradijo (o se hizo bolas) lo dicho por la secretaria de las Mujeres de la entidad, Adriana Rivero Garza, quien lo había involucrado en el proceso de contratación de estos especialistas y, más bien, como que sacó el bulto para dejarlo todo en manos de la dependencia femenil, en vez de revisar ellos los perfiles a contratar. Tan sólo este hecho, en efecto, pone trabas a la dichosa contratación.

En pocas palabras, prácticamente le dejó la bronca a… pues sí, a las mujeres, ya que recargó en Rivero Garza la responsabilidad de que lleguen los recursos federales a la entidad. Él, por lo pronto, se lava las manos.

Ya llegarán los recursos, no me cabe la menor duda. ¿Cuándo? Esa es una interrogante que en realidad no quedó esclarecida, ni cuándo estarán listos los perfiles necesarios, ni cómo va a estar conformado el presupuesto destinado a ellos, o de a cómo se les va a contratar, etcétera.

En fin, que nuevamente el asunto es la lana. El dinero público que siempre se maneja en cifras globales, ambiguas, pero que por encima de todo… no se tiene. Otra vez a depender de la federación y de los tiempos que ésta marque para sus propios procesos y radicación de recursos, de su calendarización y de la relevancia que le den al estado de Zacatecas a la hora de repartirlos.

¿Y qué se necesita para que la federación nos haga caso rápido, porque el problema es urgente? Creo yo que gestión, mucha gestión; eficaz y eficiente, con altura de miras, gestión profesional, constante y consistente, que logre tocar las fibras sensibles de la dura federación para que nos volteen a ver lo más pronto posible.

Pero con estos dimes y diretes entre funcionarios, confundiendo lo que, de por sí, no estaba claro, ya se pregunta uno quiénes de ellos, en realidad, le tratan de ayudar al mandatario Tello Cristerna y quiénes, en realidad, nomás le estorban. ¿Qué no platican entre secretarios del gabinete para no salir a dar declaraciones que los dejan en mal entre ellos? ¿No habrá una coordinación eficaz entre las cabezas de sector y un método de solución de problemas y acuerdos entre los secretarios? Nos hacen dudarlo…

Pero no hay dinero, como quiera que sea. No hay dinero para terminar obras inconclusas del gobierno de Miguel Alonso Reyes. No lo hay para echar a andar programas contra la violencia de género. Ni tampoco para solventar muchas de las necesidades de los zacatecanos, que constantemente acusan falta de recursos.

Y encima de esa cantaleta de que no hay dinero, siguen, sin embargo, sonando por todos lados las mentadas de madre a los mismos funcionarios (y ex funcionarios) por la insensible asignación millonaria de bonos “de productividad y eficiencia” entre ellos, cuando todo mundo se pregunta qué carajos significará para ellos “productividad y eficiencia”, si no ven que las cosas mejoren para el pueblo. No se los merecen, dice la ciudadanía, por más legales que sean.

Bueno, pues mientras ellos reciben legalmente esos dineros, que las mujeres y familias violentadas se esperen. Total, ya vendrá papá Federación a solucionar el problema… o no.


Los comentarios están cerrados.