EDUARDO VALENCIA
EDUARDO VALENCIA

Entre dimes y diretes del PRI-Verde contra Morena, para ver quién tiene más lodo y tufo de corrupción; mensaje misterioso que puso muy nerviosos a los de Morena y que motivó irritación y hasta empujones a Luis Medina, El Oso, transcurrió la sesión de la LXII Legislatura.

Fue una sesión en la que a varios dejó con el ojo cuadrado, pues el diputado por Morena, El Oso, sostuvo que “los bonos de productividad no nos gustan, pero son legales”.

Pardeaban las11:02 horas y la morenista Mónica Borrego se quejaba que su computadora no jalaba, a lo que personal de la Legislatura, en tres teclazos, se la puso al tiro para que apareciera el orden del día y, por si las moscas, le entregaron uno impreso.

Hasta eso, raro en sus costumbres, el pase de lista sonó a las 11:30 horas. Para variar, el Antorcho Ávila Tizcareño interrumpió la lectura de orden del día para decirle a la presidente de la mesa: le imploro, le ruego, le pido que me deje atender a un grupo de habitantes de Rincón Guadalupano.

Se le concedió de inmediato y a la comisión se sumó la priísta Isadora Santiváñez; El Oso Medina… sumó a Mónica Borrego.

De pronto, se rompió el quorum… de los representantes de los medios de comunicación, ya que decidieron ir a la conferencia de Jorge Miranda, titular de Finanzas del gobierno estatal. Siempre el Ejecutivo, quitándole reflectores al Legislativo.

En tanto, se le daba lectura al proyecto de decreto por el que se le autoriza al gobierno estatal, enajenar bajo la compra un predio y un edificio comercial a favor de la empresa Lusso Bienes Raíces, subsidiaria de Soriana.

Minutos después, la priísta Lyndiana Bugarín exhortaba al presidente de la Repúblicas a que instruya al secretario de agricultura, para que realice las acciones necesarias y suficientes que permitan la aplicación inmediata del seguro de daños catastróficos para los ganaderos de la entidad, que se aplica en función de las sequías.

Por ser urgente y de pronta resolución, fue aprobada la iniciativa con 20 votos a favor, cero en contra. Sí, 10 diputados brillaban por su ausencia.

El calor subía, pero no el político, sino el climático o, al menos para la diputada priísta Norma Castorena, quien, con enjundia, manejaba el abanico, como cuando, tal vez, le daba vida al carbón en el anafre.

Y como que a la comisión que imploró el antorcho no le quitó el sueño la problemática de los vecinos de Guadalupe y mucho menos el apetito, porque Isadora se daba gusto con un gran yogurt con fruta y granola; muy sana, ella.

Por su parte, Omar Cabrera jalaba a la prensa, que andaba de un lado a otro, para hablar sobre la “nómina secreta”.

Su compañera de bancada, Mónica Borrego, sostenía en Tribuna que falta mucho por hacer en desarrollo humano, así es que exhortó al gobernador para que instruya a la Sedesol en Zacatecas, a fin de que ponga en funcionamientos centros de desarrollo humano en los 58 municipios de la entidad y que se asuma como programa prioritario.

Asimismo, dijo, habilite como centros de desarrollo humano, sitios ubicados en la capital: El Ete, Revolución, Luis Donaldo Colosio, Parque Reforma, Parque Centenario, Palomas de Oro, Gimnasio La Rosita y el Polideportivo Alma Obrera, ya que es inhumano que esos centros de desarrollo humano estén abandonados.

Para el panista Arturo López, eran más importantes las relaciones públicas, ya que no dejó mejilla sin besar, ni mano de saludar; de ahí, clavado en el celular. Mensajes después, abandonó la sesión.

De pronto, la silla de la secretaria de la Mesa Directiva se quedó vacía, ya que la niña, que en esta ocasión no se vio tan niña… Isaura Cruz, de Morena, vio su celular y sin pensarlo dos veces bajó y se lo entregó a Mónica Borrego, a quien le dijo: “véanlo afuera”.

Empero, Mónica se quedó en el recinto a platicar con El Oso, mientras que La Niña les echaba unos ojotes y les decía con movimiento de cabeza: ¡fuera! Y como no le hacían caso, hizo la misma seña a su asistente, una chiquilla que, no obstante pesar como kilo y medio, de dos empujones sacó a El Oso al pasillo del recinto.

La Niña estaba iracunda. Regresó a su curul y le dijo a Mónica: “te dije que afuera”. La incógnita fue: ¿quen pompó?, digo, ¿quen mensajeó?

En otra pista, para variar, nadie hacía caso al diputado migrante, Felipe Cabral. Muy discretamente, Omar Carrera sacaba sus churrumais y, luego de proceder, los escondía bajo sus periódicos y, bueno, a falta de servilleta, el pantalón es bueno.

Dos horas después de iniciada la sesión, el priísta Roy Barragán registraba su asistencia, para, luego de unos minutos, desaparecer.

Ya en el punto 15 del orden del día, que constó de 22, Isaura Cruz solicitaba la comparecencia del titular de salud, Gilberto Breña, tras exhortar al gobernador a tomar las medidas necesarias para garantizar la atención a los pacientes con infecciones respiratorias agudas.

Curules solas ya era la constante y en las ocupadas, pues los diputados encontraban la forma de distraerse. El Oso descubrió los churrumais de Omar y ¡sobres! Arturo López volvió, pero a danzar entre las curules.

El Antorcho, de un lado a otro, sacando firmas legislativas y platicando su “odisea” por haber atendido a los vecinos de Guadalupe.

Ya sólo había 16 diputados para Asuntos Generales, donde Omar Carrera llamó cómplice, opaco, inmaduro y aprendiz al alcalde de Fresnillo, José Haro, así es que los priístas Jorge Torres y Norma Castorena se le fueron a la yugular, a lo que la del Verde, Norma Castorena, sacó que el que actúa con opacidad es el dirigente nacional de Morena.

Al unísono, los aliados, clamaron: “Omar, deja trabajar a Fresnillo, ¡ya!”.

 


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