Emilio
Emilio

El lunes, muy temprano, marcando el hecho como el anuncio gubernamental para el resto del día, le dieron posesión a José Francisco Román Gutiérrez como encargado de la dirección del Centro UNESCO Zacatecas.

El nombramiento y designación como director dependerá de la junta que integra y gobierna a la dependencia. La junta está formada por una decena de representantes de países de Centro y Sudamérica.

José, Pepe Román, es un viejo universitario que conoce y disfruta las distintas redes sociales y posiciones cuasi orgánicas y bisagras entre el gobierno y la Universidad Autónoma de Zacatecas. Él, sin duda, es un profesor con títulos académicos y obra reconocida –no es gratuita su permanencia en el Sistema Nacional de Investigadores–. Su expediente universitario y político es casi sin mancha. Amigo de muchos, diariamente suma nuevos prosélitos.

Román es chambeador. Muestra de ello es que esta semana coordina un congreso internacional sobre recursos hídricos, sistema alimentario y patrimonio cultural. El financiamiento proviene de la universidad y de distintas secretarías del gobierno estatal.

Un visible plus tiene Román con su nuevo puesto: van dos días y no hay observaciones críticas ni notas favorables. Aunque, señalamos, su licencia laboral obligará a múltiples desplazamientos burocráticos en la universidad, pues por su salida deberán realizarse elecciones y muda de funcionarios. No ignorar que el nuevo jefe del Centro UNESCO era el encargado del área de Humanidades, el sector académico más prestigiado de la universidad.

Otro factor plus estriba en que Román no es un improvisado en el Centro UNESCO. Desde que era dirigente del sindicato de docentes se movía como un diestro y dilecto asesor del gobierno estatal.

En fin, si a Román le va bien en la UNESCO, a la universidad y al gobierno también les irá bien y mejor.

 

Algo más

Cada año, el gobierno estatal obsequia un premio al mejor historiador zacatecano. La premiación se da en el marco del aniversario de la batalla de 1914, el 23 de junio. En otras ocasiones, los laureados fueron José Enciso Contreras, Arturo Burciaga y Mariana Terán. Este año, le propongo no dudar, quizás el premiado sea Pepe Román.


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