SERGIO SARMIENTO
SERGIO SARMIENTO

“¿El poder para qué?”

Darío Echandía

 

Las fuerzas políticas empiezan a construir alianzas con vistas al 2018. Ya se han propuesto dos con nombres rimbombantes. El PRD propone crear el Frente Amplio Democrático con todos los partidos que quieran derrotar al PRI. Andrés Manuel López Obrador ofrece el Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México (sí, no es broma, así se llama) que descarta al PAN, el PRD y el PRI, pero acepta al PT.

El frente del PRD busca fundamentalmente al PAN como compañero. Es una apuesta por la supervivencia. El PRD ha perdido buena parte del voto de izquierda, que ha seguido a López Obrador, a Morena, pero ha obtenido triunfos importantes aliado con el PAN. Hacer un frente con el Acción Nacional en 2018 sería, para el actual liderazgo perredista, una decisión que evitaría la desaparición del que por años fue el principal partido de la izquierda.

El pacto de López Obrador sólo le está dando la bienvenida, de momento, al Partido del Trabajo, el cual está tan desesperado por mantener su registro que está dispuesto a aceptar cualquier condición de quien le tire una cuerda para no perder el registro y el dinero público. Andrés Manuel ha descartado una alianza con el PRD, que sería su aliado natural, si consideramos las políticas públicas que ambos proponen, porque las diferencias que ha tenido con los líderes del partido han sido enormes.

Pero si no quiere una alianza con el PRD, López Obrador sí quiere a los perredistas desencantados con su partido. Este desencanto puede crecer tras la alianza con el PAN, ya que muchos izquierdistas no entienden por qué deben votar por un partido que consideran de derecha. Los líderes del PRD comparten la ideología de López Obrador, pero se quejan de su protagonismo y autoritarismo. Al tabasqueño le gusta tomar todas las decisiones, por eso se salió del PRD, para fundar su propio partido, en el que nadie cuestiona su liderazgo.

Dentro del PAN, quien está impulsando el acuerdo con el PRD es Ricardo Anaya, quien al parecer piensa que su partido sólo podrá derrotar al PRI si cuenta con una alianza. Quizá tiene razón. El voto antipriista es más fuerte que el panista. Por eso las alianzas entre el PAN y el PRD han resultado tan fructíferas. Si conquistar el poder es el objetivo, la alianza entre el PAN y el PRD es un vehículo eficaz.

El problema para muchos ciudadanos, incluido el que esto escribe, es que buscamos ejercer el voto, no para rechazar a un partido en particular, sino para respaldar ciertas políticas públicas. Para nosotros, una alianza entre el PAN y el PRD es difícil de aceptar porque es difícil de entender. ¿Significaría un voto por el Frente Amplio un impulso a una mayor liberalización de la economía, como propone el PAN, o por una mayor intervención del gobierno, como quiere el PRD? ¿Estaríamos votando por una profundización de la reforma energética o por su cancelación? ¿Votaríamos por una reforma fiscal que redujera el impuesto sobre la renta, aplicara un IVA general y simplificara trámites y pagos, o por un alza de ISR para empresas y familias de altos ingresos?

Falta mucho para las elecciones de 2018, pero ya las fuerzas políticas han empezado a alinearse para buscar el mejor resultado posible. Cada una tiene su estrategia, que se vale. Lo que parece triste es que los partidos estén tan obsesionados con el poder que no nos digan para qué lo quieren. Cuando lo obtengan tendrán que preguntarse: ¿y ahora qué hago?

 

Aire en agua

El agua está formada de hidrógeno y oxígeno, y en el aire hay grandes cantidades de estos gases. ¿Puede fabricarse agua de aire? Parecería que sí. El Foro Económico Mundial ha identificado un proceso de producción de agua con aire y luz solar como una de las 10 tecnologías más promisorias de este momento.

 

Twitter: @SergioSarmiento


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