Armando Fuentes
Armando Fuentes

Aquel hombre casado se portaba muy mal con su mujer. Una mañana ella salía de la ducha. El incivil sujeto le agarró las pompas y le dijo: “Si las tuvieras más firmes no necesitarías usar faja”. La mañana siguiente la señora se estaba vistiendo. El majadero le palpó las bubis y le comentó, burlón: “Si las tuvieras más firmes no necesitarías usar brassiére”. Al siguiente día el tipo iba saliendo de la regadera. Su esposa le puso la mano en su parte de varón y le dijo: “Si la tuvieras más firme yo no necesitaría usar a tus amigos”. La pequeña Rosilita le preguntó a la profesora: “Maestra: una niña de 7 años ¿puede quedar embarazada?”. “No, Rosilita –contestó la docente algo inquieta por la pregunta–. Una niñita de 7 años no puede quedar embarazada”. En eso la profesora alcanzó a oír la voz de Pepito, que le dijo a Rosilita: “¿Lo ves? Te digo que no hay peligro”. Don Geroncio, señor de muchos almanaques, casó con Pomponona, muchacha en flor de edad y rica en cuerpo. A los pocos días del desposorio el senil novio fue con su médico de cabecera y le contó el problema que tenía: “Tan pronto me acuesto al lado de mi esposa me quedo dormido”. El facultativo escribió una receta y se la entregó al paciente. Le dijo: “Tomando en consideración su edad esto es lo único que puedo hacer por usted”. Inquirió don Geroncio: “¿Me está usted prescribiendo algún potenciador de la libido?”. “No –respondió el médico–. Son píldoras para dormir”. “Pero, doctor –se desconcertó el maduro caballero–. Ya le dije que me quedo dormido no sólo en el acto, sino antes del acto. Lo que menos necesito son píldoras para dormir”. “No son para usted –precisó el médico–. Son para su esposa. Así los dos se quedarán dormidos”. Un ingenioso amigo mío dice que el PRD tiene tribus, el PAN sectas y el PRI cárteles. Bien se podría añadir que Morena tiene rebaño. Muchas ovejas y un único pastor. Lo que el presidencialismo fue para el viejo PRI es ahora el lópezobradorismo para el partido de AMLO. Ahí no se oye más que una voz: la suya; ahí no rige más que una voluntad: la de él. Mientras los demás partidos andan en busca de candidato a la Presidencia, Morena tiene ya el suyo. Lo ha tenido incluso desde antes de nacer. Lejos está esa organización de ser un ente democrático. En otros partidos se barajan tres o cuatro nombres, o cinco, o seis, o siete. En el de López Obrador no se oye otro nombre aparte del de López Obrador. Acertará quien piense que si el tabasqueño llega a ser Presidente su tendencia natural será instaurar en el país, hasta donde las circunstancias se lo permitan, el mismo caudillismo que ejerce en su partido. Ominoso vaticinio es ése, ciertamente, pero sucede que el escribidor se especializa en vaticinios ominosos que casi siempre tienen cumplimiento. El padre Arsilio le preguntó a Pitongo: “¿Le eres fiel a tu esposa?”. “Trato de serlo, padre –respondió el salaz sujeto–. Cuando estoy con otra mujer hago hasta lo imposible por pensar que estoy con mi señora”. Dos amigos, soltero uno, casado el otro, hablaban acerca del matrimonio. El casado le dijo al soltero: “¿Sabes tú lo que significa para mí llegar por la noche y ver en la casa a una mujer joven y hermosa, bellamente maquillada, vestida con buen gusto, atractiva y tentadora?”. “No lo sé –respondió emocionado y conmovido el otro–. No sé lo que eso significa para ti”. “Significa –dijo el casado– que entré en una casa que no es la mía”. Pregunta: ¿Qué tienen en común dos revistas tan distintas como Mecánica Popular y Playboy? Respuesta: Ambas incitan a hacer trabajos manuales. FIN.

 

MIRADOR.

Llega el viajero a Chartres y contempla esa oración en piedra que es la catedral.

¡Con qué claridad habla ese callado monumento! Sin palabras te dice lo que con palabras no se podría decir. Si te colocas ante él te hace elevar la vista a las alturas. Si entras a él te hacer mirar al fondo de ti mismo.

El viajero no es hombre de fe a la luz del día, pero en presencia de las sombras es hombre de fe. Aquí, en la catedral de Chartres la fe lo llena todo. Lo llena a él también.

Los hombres somos eternos peregrinos. La vida misma es peregrinación. Alguna vez sabremos dónde empezó el peregrinar y a dónde nos llevará el camino. El viajero encontró en Chartres la respuesta a sus preguntas. A veces –pobrecillo– se olvida de que estuvo ahí, y entonces sus dudas se levantan otra vez y su fe va a ocultarse en un rincón. Pero le basta recordar la catedral para escuchar de nuevo sus palabras, palabras que le hablan de fe, de esperanza y de amor.

¡Hasta mañana!…

 

MANGANITAS

“. Falleció José Luis Cuevas.”.

Muchos dudan si en verdad

murió el famoso pintor.

Dicen: “No sé. A lo mejor

es pura publicidad”.


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