EDUARDO VALENCIA
EDUARDO VALENCIA

Entre silencios sepulcrales, reunión de comisiones al estilo, Los Tigres del Norte, los pasillos hechos tianguis y el asecho periodístico, fue el pan del día legislativo.

¡Ah!, y no se fue, el plantón de alrededor de 200 días que se ubica en la recepción, sigue y, aunque algunos “medios” dijeron que “se levantó”, no, sólo se dividió.

Las pancartas en contra del fuero, plurinominales, gasolinazo, ahí siguen, claro, con su consabido cambio de color de blanco a gris. Bajo la consigna de: “gobierno traidor, del pueblo trabajador”, continúan durmiendo, comiendo y haciendo de La Casa del Pueblo, un salón de juegos.

Ya en el área de cubículos parlamentarios, se dejaba escuchar el silencio. Hasta que en uno de los pisos una voz soltó: “voy a traer huevo con frijoles refritos” y otra voz que pedía “con chilito, sí mija”, ya que las secretarias organizaban una taquiza.

El Papa observaba la acción, ya que su foto está afuera del cubículo del petista, izquierdista, pues, Samuel Reveles.

Gente del pueblo buscaba a sus diputados; algunos ya ancianos subían las escaleras para encontrar un secretarial: “no está, anda en el distrito”. Luego entonces, si van a ir al distrito, que no los hagan venir hasta acá, dijo el entrometido que nunca falta.

En tanto, el aparato –una silla que va sobre un riel que sube y baja para evitar escalones–, que hizo instalar Claudia Anaya, duerme el sueño de los justos y el óxido.

Hasta eso, los cubículos abiertos, no así los diputados; de ahí que la gente puede apreciar que en el espacio legislativo del diputado migrante, Felipe Cabral, lo mismo ondea la bandera de México que la de ¡Estados Unidos!

Claro, no podía faltar en el cubículo del Antorcho Tizcareño, a quien le molesta que le digan arrastrado, la foto oficial de Alejandro Tello. Bien por la división de Poderes.

Para la ciudadanía, el andar por los pasillos es como dar un paseo en el zoológico. De pronto, un taconeo, tras el clásico: “compermisito, compermisito”, ya que la diputada Julia Olguín iba de prisa.

Y es que se le hacía tarde para llegar a la sala de Comisiones, donde ya la aguardaban la panista Lorena Oropeza, así como Samuel Reveles, la priísta Mayela Hernández Vaca, y se incorporarían la petista Geovanna Bañuelos, el panista Arturo López y el secretario general, Cuco Medina. La reunión “a puerta cerrada”.

Antes del cerrojazo, Geovanna soltó un: “ahora sí hay quorum, verdad”, en tono de ya no la chiflen que es cantada.

Claro, eran la Comisión de Presupuesto y la de Régimen Interno y el tema: ¡las finanzas parlamentarias!

De ahí que, como en La puerta negra, se cerró con tres candados. Los Morenistas Omar Carrera y Luis El Oso Medina llegaron tarde, así es que tuvieron que quitar los remaches de la puerta.

A lo que, en el pasillo, asesores legislativos checaban “lo de los invitados para lo de mañana, (hoy) lo de Aquiles”.

Y como ni los candados ni los remaches de la puerta negra, perdón, caoba, eran suficientes porque NTR andaba al asecho, se mandó traer a un elemento de seguridad. ¡Uy!

 

 


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