STAFF | NTRZACATECAS.COM
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FRESNILLO. Pionero en la ciudad de Fresnillo, desde 1975, Luis Eduardo Ramírez Mendiola, propietario de Aluminio y Servicios, inició con la fabricación de ventanas, puertas y canceles de aluminio, con la firme convicción de servir a sus clientes.

“Todo comenzó cuando tenía 23 años, estaba recién casado y tenía una familia que mantener, así que viaje a otros estados del país para aprender un oficio y encontré el aluminio, regresé a Fresnillo y comencé este negocio”, relató.

Al comienzo no fue fácil, ya que no contaba con mucho presupuesto, no tenía vehículo para trasladar la materia prima, pero fue con la práctica que don Lalo, como es más conocido, adquirió experiencia hasta lograr posicionar su negocio en la ciudad.

“Quebré vidrios, enmarqué mal ventanas, hacía cortes incorrectos, fueron varias experiencias y pérdidas económicas las que me hicieron aprender a lo largo del camino, pero eso fue lo que me impulso a ser mejor y aumentar la calidad en cada proyecto que se presentaba”, expuso.

Don Lalo dijo sentirse orgullo de su labor, ya que por más de 42 años ha manejado el aluminio y de manera creativa ha hecho grandes construcciones, unas de ellas en el Casino Fresnillo, las oficinas de Tránsito del Estado y recientemente en las nuevas instalaciones del Instituto Nacional Electoral (INE).

“Este negocio es algo que realmente me apasiona, cuando empecé a crecer me sentía orgulloso de mi trabajo, más porque el cliente siempre quedaba satisfecho y hasta la fecha lo siguen reconociendo. Mi lema siempre ha sido: servir con amor y responsabilidad”, refirió Ramírez Mendiola.

Con el paso de los años, los diseños y tendencias en la construcción de aluminio se fueron perfeccionando, y nació Aluminio y Servicios, pues además de ventanas, puertas y canceles, comenzaron a trabajar vidrio templado y acero inoxidable.

“Esta área del aluminio nos permite a los que nos dedicamos a este oficio ser muy creativos, desarrollar nuestra imaginación y este punto es muy importante si hablamos de calidad”, enfatizó.

Darle gusto al cliente es el deseo que don Lalo tiene al momento de comenzar a crear.

“Me siento plenamente feliz y emocionado cuando veo los rostros de los clientes admirados del buen trabajo que se realizó, en definitiva este negocio fue y seguirá siendo lo mejor que me ha pasado en la vida”, sentenció.


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