NORMA BERNAL / ntrzacatecas.com
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Fresnillo.- Desde hace varias semanas se han visto personas centroamericanas en El Mineral, principalmente originarias de Guatemala, Honduras y El Salvador, quienes piden dinero para continuar su camino en busca del sueño americano.

Ante esta situación, Areli Yamileth Rodríguez Poblano, titular de la oficina de Atención al Migrante y del Programa 3×1, aseveró que el Municipio no tiene las condiciones para recibir migrantes centroamericanos, por lo que lo único que pueden hacer es ofrecerles ser un enlace para su deportación ante el Instituto Nacional de Migración, lo cual no desean.

Señaló que no se tiene un programa en específico para ellos ni un albergue, por lo que han sido pocos los migrantes que se han acercado al departamento.

“Hasta el momento he recibido a ocho guatemaltecos, cinco hondureños y dos salvadoreños, pero cuando les hablé de migración, ya no supe más de ellos, pues lo que buscan es continuar su camino hacia el norte”, consideró la funcionaria.

En las últimas dos semanas se ha tenido mucha afluencia de personas centroamericanas, que se colocan en los cruceros para pedir apoyo económico a los automovilistas, pero cuando se acerca el personal de Atención al Migrante rehúyen a dar información, pues temen ser deportados a sus países de origen.

La funcionaria aseveró que se busca atenderlos a través del Instituto Nacional de Migración, con la titular Carolina Gálvez, pero saben que si son llevamos a esta instancia, al checar su estatus migratorio, serán repatriados.

“Los que si desearon ser repatriados fueron dos hondureños que venían de Estados Unidos y pidieron su deportación y se les hizo el trámite para que pudieran llegar con su familia”, recordó Rodríguez Poblano.

 

Un paso al

sueño americano

Iván Solís es un joven de origen hondureño que durante horas, bajo los rayos del sol, pidió dinero en un crucero del primer cuadro de El Mineral, a fin de sobrevivir un día más y tratar de guardar todo el dinero posible para seguir su camino hacía lo que él piensa será su felicidad, Estados Unidos.

La travesía del sueño americano la inició desde hace dos meses, cuando salió de su país en busca de mejores oportunidades, pues fue despedido de su trabajo, como constructor, puesto que en su país aumentó el salario mínimo, lo que para muchos empresarios de distintos sectores significó el despido de algunos de sus empleados y a Iván le tocó esa acción.

Ante esta situación, decidió probar suerte y, por primera vez, se subió a La Bestia, ese gran tren que muchos mencionan y pocos pueden conocer.

A Iván y dos de sus amigos les tocó perder, pues al llegar a su primera parada, Guatemala, fueron extorsionados por policías de aquel país y les quitaron 50 quetzales, que para ellos significó el recorte del poco presupuesto que traían.

Una vez en México, también fueron asaltados y despojados de los más de 8 mil lempiras que llevaban en los bolsillos (moneda de su país) y que representan 4 mil pesos mexicanos.

Lo anterior los llevó a llegar a Zacatecas capital y después a Fresnillo, para pedir un poco de dinero y continuar su viaje hasta la frontera en busca del sueño americano.


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