DANTE GODOY/NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- Martina Medellín vive en la pobreza, pero año con año, cada inicio de ciclo escolar, se esfuerza sobremanera para que sus tres hijos puedan continuar sus estudios, pues en la escuela mantiene la esperanza de que los niños superen las carencias que padecen.

La familia de cuatro vive en una choza de lámina galvanizada, con piso de tierra y sin servicios básicos, en unos terrenos que parecieran abandonados, a las afueras de la capital. Una lona que muestra la cara de un candidato de partido político, ahora borrosa por el desgaste, apenas cubre el interior de los inclementes rayos solares.

Afuera se acumula la basura. Detrás de una puerta de madera carcomida, el domingo por la tarde, la madre soltera remendó los uniformes del mayor para que los usen los pequeños, limpió y pintó los zapatos, también heredados, y de entre las mochilas viejas rescató sobras de materiales que aún pudieran servir: pedazos de goma, unos cuantos colores, lápices mordidos.

Su único trabajo es “lavar ajeno”. Con lo poco que obtiene, sostiene a sus hijos de 7, 8 y 10 años; los alimenta, calza, viste y les da “lo que se pueda” para que vayan a la escuela.

Todos sus hijos asisten a la primaria Francisco I. Madero, en la colonia El Orito. La escuela está a 15 minutos de su vivienda en recorrido a pie, pues no hay dinero para los pasajes. Pero Martina no la escogió por eso, sino porque sus vecinos le dijeron que era la mejor opción.

De acuerdo con el portal Mejora tu Escuela, del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), el plantel está reprobado tanto por sus calificaciones en las pruebas del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea) como en las de Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares (ENLACE).

El bajo puntaje de la primaria se debe, además, a las deficiencias en la infraestructura, pues no cumple en servicios básicos ni con especificaciones que garanticen la protección de los alumnos, a pesar de que el plantel ha pertenecido a los programas federales de Escuela Segura y de Tiempo Completo.

A pesar de todas las situaciones, Martina sonríe al ver a sus niños y los anima a “echarle ganas”. Procura que coman en casa y, cuando hay con qué, les prepara de refrigerio unas tortas, con una botella que rellena de agua.

Con cuidado, separa las hojas limpias de los cuadernos para formar unos nuevos, que ella misma cose entre las tapas menos gastadas de otras libretas. Nunca va a las ferias de útiles escolares ni a tiendas departamentales; lo que falte prefiere comprarlo en las papelerías de las colonias cercanas a donde vive, pues ahí le fían lo que necesite.

“Aquí uno hace maravillas con lo que tiene, pero lo que quiero es que mis niños estudien y sepan las cuentas para que no pasen como yo y tengan cómo sostenerse de más grandecitos. Los veo trabajando y haciendo bienes, por eso me preocupo y le echo ganas a lo que se pueda para tener qué darles”, dijo entusiasmada.

“No les doy dinero para que vayan a la escuela, es que todo cuesta, pero hasta eso me salieron buenos niños”, agradece.

Otro de los gastos más complicados viene con las inscripciones, pues, aunque por ley éstas no se deben condicionar, las llamadas cuotas voluntarias se mantienen.

Para que sus hijos puedan asistir a clases, Martina llegó a un arreglo con los demás padres de familia y a veces acude a la escuela a hacer el aseo, pues su situación económica no le permite cubrir este pago. “Quiero que mis hijos sean gente de trabajo y de bien”, reiteró.

 

Rezagados

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en Zacatecas, 57.3 por ciento de los menores de 0 a 17 años vive en la marginación.

Las principales carencias de este sector son falta de acceso a servicios de salud, pobreza alimentaria e insuficiencia de servicios básicos en la vivienda. Estas dificultades hacen que los infantes y adolescentes sean más propensos a enfermedades, sobre todo intestinales, así como en las vías respiratorias y urinarias.

En el estudio Los Derechos de la Infancia y la Adolescencia en Zacatecas, elaborado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés), se enumeran graves rezagos en las condiciones de los menores, derivadas del alto nivel de desigualdad en el estado, que se agudiza en las zonas rurales, respecto a las urbanas.

“En cuanto a la violencia hay que señalar que la pobreza, el trabajo infantil, las uniones tempranas, el consumo de drogas y alcohol, la exclusión escolar y un ambiente hostil en la escuela, así como la violencia en la propia familia, son factores de riesgo que están impactando negativamente en la vida de miles de niños y jóvenes zacatecanos”, advierte el documento.


Nuestros lectores comentan

  1. Oscar Meza Díaz

    Debemos encontrar la sociedad en comunidad ayudar a esas madres y padres de familia ya sea por medio de donaciones de uniformes, calzado y útiles escolares. Las autoridades nos han dado la espalda, nosotros como sociedad no debemos abandonarnos y cooperar en la medida de nuestras posibilidades.

    • Si, concuerdo con su comentario, es de vital importancia ayudar a esas madres que día a día buscan cómo salir adelante con sus hijos. Debería existir una campaña de apoyo.

  2. Oscar, buena iniciativa.. estoy de acuerdo que realmente no hay un gobierno que apoye por lo que me sumo y con todo gusto apoyo incondicionalmente.. en su momento estaré presente con mi aportación!!

  3. manuel arturo carrillo escobedo

    me gustaria ayudar a esos niños a salir adelante me podrias decir donde localizarlos para poder brindar ayuda,no soy polico ni nada por el estilo simplemente un ciudadano que quiere ayudar