Emilio
Emilio

La semana pasada, el Fonca presentó la lista de becarios beneficiarios de 2017. En la lista aparecen la poeta Verónica G. Arredondo y el narrador Joel Flores. Arredondo hace un par de años fue premiada con el López Velarde por poesía.

Joel Flores es autor de El amor nos dio cocodrilos (2012, Vozed Editorial); de Rojo semidesierto. Con esta obra obtuvo el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, convocado por el gobierno del Estado de México (la obra se puede leer en http://ceape.edomex.gob.mx/sites/ceape.edomex.gob.mx/files/Rojo%20semidesierto%20%28web%29.pdf); también es de Nunca más tu nombre, novela premiada con el Juan Rulfo de Bellas Artes en 2014. Y no soslayo, Joel fue periodista en Zacatecas; escribió aquí, en El Diario NTR.

Hace días, Joel Flores escribió y publicó: “Escribir no sólo es una profesión solitaria donde uno debe pelearse contra la nada, es decir, la página en blanco, y crear a través de palabras una historia congruente y emotiva. Escribir o, mejor dicho, el oficio de escritor, conlleva a saber administrarse en labores, tiempos y, sobre todo, económicamente. Uno es su propia empresa, su propio contratista, contador y project manager. Si ninguna de estas áreas está funcionando adecuadamente, no habrá escritura de libros, o la habrá, pero con carencias y sacrificios”.

 

Algo más

El sábado concluyó la cuarta edición del Seminario Internacional de Manuscritos e Impresos: Lecturas, Lectores. La presentación de ponencias fue bien acogida por los asistentes. Con visiones multidisciplinarias, se dio cuenta de trayectorias de folletería, libros traducidos, libros escolares, literatura, bibliotecas y lectores. Participaron investigadores de las universidades de Guadalajara, Nacional de México y Zacatecas.


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