KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- Como reconocimiento al papel de la caridad a la hora de mitigar el sufrimiento humano, así como el de las organizaciones de beneficencia y el de los particulares, la Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 5 de septiembre Día Internacional de la Beneficencia, aniversario de la muerte de la Madre Teresa de Calcuta, máxima representante de la beneficencia.

“La beneficencia puede aliviar los peores efectos de las crisis humanitarias, complementar los servicios públicos de atención de la salud, la educación, la vivienda y la protección de la infancia”, aseveró Maribel Solís Avitia, licenciada en Administración, de 43 años.

Ella ha dedicado la mayor parte de su vida a la beneficencia, pero de manera formal tiene cuatro años y medio como parte del Club de Leones de Guadalupe.

“Desde muy pequeña me ha importado que los demás tengan lo suficiente para vivir o al menos lo que yo tengo. Al ver que los demás no lo tenían se me hacía muy triste y preocupante teniendo la preocupación de ayudar”, sentenció.

Asimismo, Solís Avitia dijo que “al tener una edad donde podía gestionar y brindar apoyos inicié a realizar esta bella actividad. Como parte del Club (de) Leones fui presidenta en donde mediante diferentes actividades se apoyaron a comunidades con lentes”.

“Otra de las actividades que me marcaron fue el llevar apoyo al hospital de niños con cáncer, en donde llevamos niños de escuelas con buenas condiciones y sin carencias a que les llevaran gorras y bufandas que ellos mismos elaboraron”, explicó.

Destacó que “fue una experiencia muy bonita donde los niños aprendieron a valorar lo que tienen en sus manos, pero sobre todo su salud, y ver cómo de un momento a otro tu vida cambia, por eso debemos ser agradecidos siempre por lo que tenemos”.

Marcela Solís consideró que todas las acciones tienen su recompensa, igual que si se obra bien se tendrán buenas gratificaciones y sorpresas en la vida, pero sobre todo ese “gracias o esa sonrisa de un niño al tener en sus manos un juguete o simplemente alguna fruta es un sentimiento único e irrepetible”.

“Tenemos que ser sensibles en este tiempo donde la pobreza aumenta y la rebanada de pastel es la misma para más, porque la población crece. Hay que sensibilizarnos y no dejarnos llevar por el dicho qué puedes hacer tu por ellos, no al contrario, ocúpate y luego preocúpate”, finalizó.

 


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