FERNANDO QUIJAS
FERNANDO QUIJAS

“Un estudio acaba de comprobar que beber una o dos cervezas diarias es una buena alternativa para mejorar tu salud y reducir el estrés causado por la jornada laboral”, leí hace dos días en un artículo hallado en askmen.com sobre una investigación realizada por The American Society of Human Genetics.

Casualmente lo leía justo antes de destapar la primera de la noche, aunque en ese momento creí que la magia de la cerveza daría mejores resultados si la bebía mientras escuchaba algo de música.

Busqué en Youtube el canal Stoned Meadow of Doom y enseguida sonaron temas de Sasquatch, Whores of Tijuana, Naxatras, All Them Witches y The Flying Cat, entre otras bandas que se distinguen por el poder, fuerza y psicodelia de su música.

“De cierta manera, el stoner metal y la cerveza son muy buenos acompañantes”, pensaba mientras bebía desde el balcón de mi casa viendo el paso de personas y vehículos por la calle en una noche lluviosa.

Ayer quise probar de nuevo las bondades de la cerveza mientras buscaba algo qué ver en Netflix y hoy quizás lo haré acompañado de buenos amigos o la chica que me gusta.

La verdad, creo que el estudio puede tener razón, pero quizás la magia no viene de la cerveza como tal, sino del escenario en el que te la tomas. De cualquier forma, creo que lo estoy haciendo bien.

Al final, la ciencia me respalda.

 


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