NATALIA PESCADOR | NTRZACATECAS.COM
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CIUDAD DE MÉXICO. El Tercer Duelo de Soñadores de Gloria de la Plaza México dejó momentos de gran valía, cuatro novilleros mostraron de qué están hechos y hasta dónde quieren llegar. Grato sabor de boca dejaron en los aficionados presentes los nombres de José María Mendoza y Mauricio Medina, que por las fallas con la espada no pudieron cortar las orejas, sin embargo, sus buenas maneras con capote y muleta fueron sus mejores cartas de presentación.

Daniel de la Fuente Liqui, destacó también con su firme actuación, demostrando solvencia y evolución, mientras que André Husef Hernández Medina, se estrelló con el novillo menos potable del encierro, que en lo general ofreció un gran juego, por lo que el ganadero de San Judas Tadeo, Salvador Rojas, dio la vuelta al ruedo. El novillero de la Puebla del Río, Liqui, abrió el festejo y lo hizo para dejar un buen saludo capotero por verónicas, quitando con solera por chicuelinas, y en la muleta, cuajó series con muletazos de buena manufactura por ambos lados. Tras su actuación escuchó palmas.

El novillero José María Mendoza plasmó una faena de altos vuelos con un novillo noble, de clase y calidad de la ganadería de San Judas Tadeo, que llevó por nombre Naruto, de 390 kilos de peso, que a la postre mereció el arrastre lento. Mendoza desplegó un toreo de corte clásico con este novillo al que toreó con mucha hondura, y naturalidad, con detalles que marcaron la diferencia como La Poncina, que ejecutó o el toreo en redondo. La espada le privó de tocar pelo, siendo reconocido por la afición con una merecida salida al tercio. Con el quinto del festejo, dejó patente su esfuerzo y voluntad por agradar, terminando en silencio.

Mauricio Medina causó una grata impresión por sus buenas maneras. Fue con el cuarto del festejo, otro novillo con movilidad, transmisión, y nobleza del hierro de San Judas Tadeo con el que pudimos ver una faena importante del novillero que toreó a placer, con series ligadas por pitón derecho en los que el trazo fue largo, buscando siempre llevar al novillo muy templado y prácticamente con los vuelos de su muleta. El michoacano también cuajó naturales que evocaron con profundidad los olés en el tendido, en la parte final de su faena firmó ajustadas bernadinas, sin embargo, estuvo pesado con el acero, escuchando palmas tras un aviso. Con el cierra plaza, Medina dejó destellos de calidad con otro buen novillo, firmando los mejores momentos por el pitón derecho, escuchó palmas tras aviso.

 

 

 

 

 


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