SERGIO SARMIENTO*
SERGIO SARMIENTO*

“Lo único que cura el miedo es el peligro auténtico”

Miguel de Unamuno

 

“¿Antes estábamos más seguras o es que ahora hay más información y nos enteramos de más cosas?”, Gabriela Lara, editora de libros en la Universidad Autónoma del Estado de México, escribe lo anterior en Facebook y continúa: “Yo tuve el privilegio y la suerte de vivir una juventud muy libre. Fui y vine lo que quise. Hice varios viajes a la playa, a Chiapas, a Oaxaca, sola y acompañada. Fui a bailar al Bar León a mis 18, a mis 20, y regresé a mi casa sin problema, en taxi. Desde el centro histórico de la ciudad de México. ¿Qué pasa ahora? ¿Por qué las chicas tienen que guardar todas esas precauciones? ¿Por qué todos y todas vivimos con más miedo?”.

México ha sufrido un fuerte incremento en el número de homicidios dolosos desde 2007, pero antes veníamos de un lento proceso de disminución, por lo menos desde 1940. Hay cifras estadísticas en el país sobre estos homicidios desde 1931, que se basan en la recopilación de averiguaciones previas. Las averiguaciones de homicidios dolosos son mejores que las de cualquier otro crimen para medir la violencia porque deben levantarse obligatoriamente. Sobre esta base, México registró 51 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes en 1931.

En 1940 se alcanzó un pico de 67 homicidios, pero a partir de entonces hubo un descenso prolongado que llevó a promedios de 15 a fines de los setenta y principios de los ochenta (mexicomagico.org). Hay que señalar, sin embargo, que las estadísticas más sólidas sólo se tuvieron a mediados de los ochenta, tras la creación del INEGI en 1983. A fines de los ochenta subieron los homicidios dolosos nuevamente, a tasas de más de 20, pero en 1992 empezó un descenso prolongado hasta llegar a un mínimo histórico de 8 en 2007. A partir de 2008 comenzó un nuevo ascenso que llevó a un pico de 24 en 2011, pero tras un descenso temporal a 17 en 2014 y 2015, la cifra ascendió nuevamente a 20 en 2016 (INEGI).

La cobertura mediática tiene mucho que ver con los temores de la sociedad ante el crimen. En los noventa se registró un descenso en los homicidios dolosos, pero la cobertura informativa sobre los secuestros de Daniel Arizmendi, el Mochaorejas, y las muertas de Juárez llevó a la idea de que la violencia estaba en aumento. A partir de 2007 se desató una fuerte alza en los homicidios, la cual sí se reflejó en los medios, pero éstos cayeron de 2012 a 2014 y se mantuvieron estables en 2015. Hoy vemos un nuevo aumento en la violencia, con una amplia cobertura que ha aterrorizado a los mexicanos.

Hoy, sin embargo, con 20 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes, tenemos una violencia muy inferior a la de los años cuarenta, cuando había cifras de entre 45 y 50, o de los cincuenta, con promedios de 35. Los sesenta tuvieron cifras de 20, iguales a las de hoy, mientras que los setenta sí fueron más tranquilos, con promedios de 15. La memoria, sin embargo, nos engaña al hacernos pensar que todo tiempo pasado fue mejor.

“Me da mucha tristeza –escribe Gabriela Lara– que esta juventud no pueda disfrutar lo que yo disfruté. Me duele esa falsa moral, ese querer cortarles las alas a las chicas, a los chicos. Nos toca a nosotros asegurarles a ellas y ellos que sean libres y que estén seguros. Y seguras”.

Tiene razón. No debemos restringir las libertades de los jóvenes. La violencia ha aumentado, pero es muy inferior a la de los cuarenta y cincuenta. La idea de que el pasado siempre fue más pacífico es simplemente falsa.

 

Uber Pool

El nuevo Reglamento de Movilidad de la Ciudad de México ha prohibido el Uber Pool. Es absurdo que una ciudad que dice querer apoyar a quienes menos tienen vete el servicio más económico de Uber. El reglamento está hecho para proteger a los líderes de taxistas y microbuseros, no para ayudar a los ciudadanos.

 

*Twitter: @SergioSarmiento


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