SERGIO SARMIENTO*
SERGIO SARMIENTO*

“La guerra es el arte de destruir hombres. La política es el arte de engañarlos”

Jean Le Rond D’Alembert

 

La cabeza de La Jornada del sábado 23 era dramática: “La esposa de Graco se apropia de víveres para damnificados”. Un balazo añadía: “Choferes que transportan la ayuda denuncian el hecho en redes sociales”.

Me llamó la atención que la acusación fuera dirigida no contra Elena Cepeda, presidenta del DIF de Morelos, sino contra “la esposa de Graco”. ¿Hemos regresado a los tiempos en que una mujer sólo valía por su marido o estamos viendo un simple ataque político al gobernador perredista, Graco Ramírez?

Desde el jueves 21 de septiembre se divulgaron en redes sociales unos videos en que se acusaba al gobierno de Morelos de detener camiones con ayuda para desviarlos al DIF estatal y reetiquetarlos. Circuló después un video del obispo de Cuernavaca, Ramón Castro y Castro, que acusaba que tres camiones de víveres “que venían al seminario” habían sido detenidos por “las autoridades” que “se llevaron el contenido al DIF”. El hashtag #RobocomoGraco se convirtió en tendencia en Twitter.

El gobernador rechazó las acusaciones y señaló que había una campaña de desinformación. Invitó a la gente a acudir a las instalaciones del DIF para ver cómo se estaba manejando la ayuda. El DIF Morelos, dijo en Twitter, “no está etiquetando ninguna despensa. Coloca los víveres en bolsas de plástico sin leyendas con ayuda de los voluntarios. Los víveres se están acopiando en las bodegas porque tenemos muchos damnificados que perdieron su hogar y estarán en albergues largo tiempo”. Elena Cepeda dijo que más de mil voluntarios estaban trabajando en el DIF con absoluta transparencia.

Si el propósito de los videos era sembrar desconfianza, tuvieron éxito. El gobierno de Graco ha sido condenado en redes sociales. Pero quizá hemos visto una campaña de manipulación. El video más visto es el de dos remolques del DIF de Michoacán en el que un supuesto chofer se queja del desvío, pero la institución ha informado que los remolques fueron enviados al DIF de Morelos. No hay, por otra parte, indicios de que se hayan repartido despensas con el sello del DIF de Morelos.

El que un gobierno busque administrar la ayuda para que se entregue a quien más la necesita y dure más tiene lógica. De cualquier manera, sería inaceptable que detuviera camiones con ayuda a comunidades, pero la actriz Luisa Huertas me hizo llegar un correo diciendo que, con un grupo de actores y sociedad civil, había reunido ayuda para enviarla a Ocuituco y Tlayacapan. “La petición que me hizo Elena (Cepeda) es que ayudemos a pequeños municipios directamente”. Un restaurantero de Cuernavaca que había recibido paquetes preguntó a Graco por WhatsApp dónde entregarlos. El gobernador respondió que directamente en Tlayacapan.

El obispo Castro no es precisamente apolítico. Desde hace meses participa en un movimiento que busca destituir al gobernador, a quien ha cuestionado por sus iniciativas sobre el matrimonio entre homosexuales, el aborto y la legalización de la marihuana. El comisionado estatal de seguridad, Alberto Capella, ha pedido al obispo que le dé las placas de los camiones supuestamente desviados para buscarlos. El hashtag #RobocomoGraco tiene motivaciones políticas y fue impulsado, cuando menos en un principio, por bots, usuarios falsos.

Ni la gente común y corriente ni yo tenemos forma de verificar las acusaciones. No tengo certeza de que el gobierno de Morelos sea inocente y consideraré toda información que reciba. Pero de momento parece que en Morelos ha habido una campaña que aprovecha la tragedia para propósitos políticos.

 

Extremos

Trump no está sólo. Alternativa por Alemania y La Izquierda obtuvieron el 22 por ciento de los votos en Alemania ayer. Los extremistas siguen avanzando

 

*Twitter: @SergioSarmiento


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