FERNANDO QUIJAS
FERNANDO QUIJAS

Como siempre sucede cuando muere una leyenda, la muerte de Hugh Hefner traerá consigo una vasta colección de publicaciones que hablarán sobre la vida y obra de quien fuera el fundador y editor en jefe de la revista para caballeros Playboy.

Que si era una de las figuras más carismáticas y admiradas de la cultura pop, tanto así que era respetado por personalidades tan diferentes que iban desde comediantes, actores y rockeros hasta políticos y líderes sociales; sí, sí lo era.

Que si fue un personaje polémico al ser acusado por los grupos moralistas y cristianos por atentar contra los principios de la decencia y las buenas costumbres de la familia estadounidense al difundir en sus publicaciones la belleza del desnudo femenino, entonces sí, también lo fue.

Que si fue blanco del odio de grupos feministas por la llamada “cosificación” (aunque hasta el momento no he podido encontrar una definición convincente del término) de la mujer al exponerla como un ser sensual, pues sí, también le pasó.

Que si su obra fue una influencia emblemática e importante al abrir un nuevo panorama para tópicos tan importantes en la historia como la sexualidad, los derechos civiles, la libre expresión, el control natal, el VIH, la tolerancia, el matrimonio homosexual, la guerra, en fin, para la libertad personal. ¡Claro que lo fue!

Que si es una muerte que se debe llorar, creo que es lo contrario; debe ser una vida que se debe celebrar, ya que Hef pudo ser feliz haciendo mucho por la sociedad actual y la cultura pop, y todo eso lo logró como a muchos de nosotros nos gustaría llegar a hacerlo: rodeado de mujeres hermosas y en pijamas.


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