Emilio
Emilio

 

La cancelación de la Feria Internacional del Libro de Historia y Antropología en Ciudad de México, donde editoriales y editores de Zacatecas presentarían libros y autores, cerró una oportunidad para difundir distintas obras.

Allá hubiesen estado María Cristina Morales Viramontes con Pormenores de la vida de un zacatecano de Valparaíso. De acuerdo con las memorias de Manuel María Gurrola Acosta; Javier Acosta y Sigifredo Esquivel, con Estancias críticas. Trayectos desde Velarde, Reyes y Paz; Carlos Alberto Torreblanca Padilla, con La población antigua de Fresnillo; el catálogo Saludos desde esta bella ciudad. Postales de Zacatecas de 1890 a 1960, de Luis Gómez Wulshner, entre otros.

Tras la suspensión de los actos en la capital del país, pudo ocurrir que se realizarán en Zacatecas y, con ello, fomentar el precario mercado cultural que es dadivoso y gratuito. Porque un defecto mayor del espacio público cultural zacatecano es la gratuidad y la permanente configuración de públicos “a fondo perdido”, con la consecuencia de que los artistas, escritores y otros actores del sector cultural arriesgan su obra a patrones que no fomentan la creatividad.

Ahora a esperar otras oportunidades…

 

Algo más

Desde hace días miro que el Festival Internacional de Teatro de la Calle vuelve y será el acontecer de Zacatecas. Hay información abundante. Caso contrario, el viernes por la noche se supo de un evento más de Vive la Ciudad. Hasta el viernes y ayer circuló la información. ¿A dónde voy? Algunos hechos son promovidos por el Instituto Zacatecano de Cultura, otros no.


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