Tal para cual

Siempre hay un roto para un descosido, si no pregúntele al coordinador de Prensa de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Carlos Padilla, y al vocero de la Secretaría de Seguridad Pública, Marco Vargas, quienes ya se pusieron de acuerdo para bloquear la información y ayudar a todos, menos al gobernador Alejandro Tello. Es obvio.

Como que ya se les hizo costumbre, no aprenden a su coordinador general, Héctor Alvarado, quien tiene, dicen, buenas intenciones y trasparenta todo lo que debe. En esas dependencias, totalmente lo contrario, Carlos Padilla y Marco Vargas entorpecen la labor informativa y en automático la imagen del gobierno.

 

Sheinbaum

En Morena siguen como gallinas sin cabeza, todos confundidos y no saben para dónde jalar, más ahora que todo, los astros y la Luna, se acomodaron para un revés. Y nos referimos al tema de Claudia Sheinbaum, delegada de Tlalpan en la CDMX, a quien ya se le complicaron las cosas y es acusada de homicidio y lesiones por el caso del Colegio Enrique Rébsamen.

Y se preguntará, qué tiene qué ver Sheinbaum con el colegio y el terremoto, es simple: sus antecesores, entonces ex perredistas (ya son de Morena hoy en día), dieron los permisos y, además, cuentan los chismosos, ella otorgó más licencias para construirle otro “cuartito” a la escuela.

 

El perdón

Y pues qué cree, nos llega al frasco de veneno que dice El Peje Andrés Manuel que ante las acusaciones contra Sheinbaum, pues siempre no. Así como lo lee, El Peje se encuentra en extrema meditación y quizás sea la primera vez en su vida en que rectifique, haga a un lado a Sheinbaum y quizás perdone a Ricardo Monreal.

La posible reflexión de El Peje Andrés Manuel tiene vueltos locos a varios zacatecanos, entre ellos al menor de los Monreal, quien este fin de semana le paró a su lucha por la significación de su apellido e hizo una pausa, porque de plano ya no supo ni qué.

 

Triste

“El 2 de octubre no se olvida”, gritan y ponen sobre lonas y pancartas; sin embargo, este día realmente ya se olvidó, se olvidaron los ideales y las generaciones actuales ni siquiera conocen con exactitud los hechos y el porqué de la lucha y la conmemoración.

Pero aun así y para abonar a la ridiculez, la UAZ sacó a los estudiantes de la prepa en un pobre contingente a la manifestación del 2 de octubre, que ya es más una fiesta y una triste conmemoración, no por los muertos, sino por estudiantes mudos que disfrutaron de no estar en clases este día.


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