GABRIELA RODRÍGUEZ VÁZQUEZ*
GABRIELA RODRÍGUEZ VÁZQUEZ*

La profesión de trabajo social promueve el cambio social, la resolución de problemas en las relaciones humanas y el fortalecimiento y la liberación del pueblo para incrementar el bienestar. Mediante la utilización de teorías sobre comportamiento humano y los sistemas sociales, el trabajo social interviene en los puntos en los que las personas interactúan con su entorno. Los principios de los Derechos Humanos y la Justicia Social son fundamentales para el trabajo social.

Uno de los retos del Trabajador Social contemporáneo  es estar abierto al cambio, ser evolutivo (dinámico, dialéctico y constructivo), ser flexible ante el conocimientos y los procesos sociales, que tenga actitud profesional ante los cambios y agilidad para actuar e influir, que tenga necesidad de educación e instrucción continua, y es la Bioética quien viene a darle espacio a este profesional cuando en el Diario Oficial de la Federación: con fecha 14/12/2011, se adiciona el artículo 41 Bis, y se reforma el artículo 98 de la ley General de Salud, menciona que los Comités Hospitalarios de Bioética y de Ética en la Investigación se sujetarán a la legislación vigente y a los criterios que establezca la Comisión Nacional de Bioética, que serán interdisciplinarios y deberán estar integrados por personal médico de distintas especialidades y por personas de las profesiones de psicología, enfermería, trabajo social, sociología, antropología, filosofía o derecho que cuenten con capacitación en bioética, cabe mencionar que en este Estado se tienen alumnos en formación a grado de Maestría y Doctorado en Bioética, así como diplomados para quienes se inicien en el tema.

El Trabajo Social en salud es integrante del equipo interdisciplinario, cuya tarea es identificar los problemas y necesidades sociales del paciente, su familia y entorno, que inciden en el proceso salud-enfermedad, a fin de ofrecer y promover la ejecución de alternativas que incrementen el bienestar, faciliten el desarrollo de potencialidades y prevengan estados de vulnerabilidad, esto sólo se logra cuando el trabajador social realiza su pase de visita con los pacientes, que con certeza conocen el diagnostico de cada uno de ellos, al tener conocimiento sobre la bioética este profesional estará en condiciones de detectar dilemas bioéticos que, a su vez, podrá asesorar al familiar para que haga llegar al comité su caso o sea el mismo trabajador quien lo realice, puesto que es muy fácil identificar si se está violentando algún derecho de los principios básicos de la bioética como son Principio de beneficencia: es la obligación de hacer el bien, como uno de los principios clásicos hipocráticos. Principio de no maleficencia: consiste en el respeto de la integridad del ser humano y se hace cada vez más relevante ante los avances técnico-científicos. Principio de justicia: consiste en el reparto equitativo de cargas y beneficios en el ámbito del bienestar vital, evitando la discriminación en el acceso a los recursos sanitarios. Principio de la autonomía: se le define como la obligación de respetar los valores y opciones personales de cada individuo en aquellas decisiones básicas que le atañen.

Por su formación, el trabajador social es uno de los profesionales con perfil para formar parte de los Comités Hospitalarios de Bioética, ya que estos son espacios de reflexión, deliberación y educación, donde se analizan los dilemas bioéticos que surgen en el proceso de atención médica y docencia en el área de la salud, son una guía y un apoyo para la toma de decisiones emitiendo recomendaciones bajo principios y valores éticos, no se necesita ser un experto en la materia para pertenecer a los comités de Bioética, sólo es cuestión que el trabajador social esté interesado en obtener más herramientas para realizar un trabajo que le permita el empoderamiento social, es decir, buscar desobstaculizar espacios en este caso Institucional e incentivar su autodesenvolvimiento con la finalidad de lograr trasformación social en su área de oportunidad y ésta sea trasformación de acciones a corto plazo y trasformación de estructuras a largo plazo; aquí la tarea del trabajador social es convertir a los usuarios de las instituciones en actores sociales, es decir, que éste adquiera la capacidad para influir en sus resultados de una manera positiva o negativa, o ambas cosas y que la bioética sea el sustento teórico.

 

*Miembro del Consejo Estatal de Bioética


Nuestros lectores comentan

  1. Excelente Artículo, nos hace reflexionar sobre la importancia del conocimiento y aplicación de la Bioética en nuestra labor diaria.
    Muchas felicidades Lts. Gabriela Rodriguez Vazquez quien aparte de ser miembro del Consejo Estatal de Bioética es Presidenta del Colegio de Trabajadores Sociales de Zacatecas.

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