FRANCISCO LEANDRO
FRANCISCO LEANDRO

Vengo de una familia recalcitrantemente católica, mi santa madre sabe cantos y rezos en latín, es la titular a la hora de rezar rosarios para muertitos, o en las posaditas y hasta la imagen de La Preladita se quedó a dormir varias veces en mi casa, bueno, casa de mis papás.

Me enseñaron a persignarme al salir, a orar al dormirme y a encomendarme a Dios cada que se requiriera, creo que esto es lo que más aprendí. De todo eso, alcanzo a entender que él existe solamente cuando lo necesitamos.

Otra de las cosas que entendí es que de oraciones no vive ni muere ni se baña ni come ni caga el hombre. Sentido común le llaman, a veces.

Debido al trabajo que desempeñé hace algunos años, me di cuenta que la gente de Guadalupe, en este caso, está desesperada, no tiene drenaje, los tandeos de agua potable son inconsistentes, hay decenas de colonias irregulares, la unidad deportiva tiene porterías chuecas, las camionetas de los polis parecen unas sonajas y el servicio de recolección de basura es lento.

Hay una propuesta del actual presidente del vecino municipio que consiste en instalar una imagen monumental de la virgen de Guadalupe.

¿Se supone que se pretende monumental, enorme, del tamaño de las súplicas de la feligresía hastiada de las precarias condiciones en las que viven?

Basta dar una vuelta a los santuarios cercanos y sacar cifras de cuánto ha disminuido el turismo religioso, pareciera que la gente se ha dado cuenta de que la frase “Dios quiera” se ha quedado corta para las necesidades tan grandes que tienen el país y el estado.

Poner una imagen religiosa que atraiga turismo para que se pongan a vender los elegidos de la iniciativa privada que va a “cooperar” para que se erija la virgencita de 47 metros de altura; ésa es la propuesta de Enrique Guadalupe, sí, también es Lupe el presi.

Abonar los millones que puede costar “el capricho” al bienestar de los ciudadanos y no a los intereses comerciales de algunos es la prioridad, creo yo.

Contribuir a lo práctico, al trabajo, al desarrollo, a lo tangible y dejar que cada quien lleve a cabo su libertad de culto en su casa.

La clase trabajadora que recibe una baba de quincena y labora turnos de hasta 12 horas en “cableados” o Ahresty quisiera mejores salarios y una vida digna, en lugar de construir imágenes, que de ésas ya tienen muchas en sus casas.

Olvidaba escribir que le conté al ejemplo más grande y certero de persona católica, y me dijo que son “mamadas”, así. Ojalá no me borre esta palabra mi editor. No la borró.


Nuestros lectores comentan

  1. Rubén Cardona Murillo

    Triste pero cierto. La religión y la polaca como siempre, de la mano. Una imagen o silueta de la virgen, en NADA JAMÁS resultará paliativo, ni placebo; lo tangible, ahí está. Pero sigan enejenando

  2. ¿Para ti que es “contribuir a lo práctico, al desarrollo a lo tangible”?supongo que construir elefantes blancos, como las glorietas en cada municipio del estado, subir el nivel de la alameda, del palacio del gobierno, construir auditorios al aire libre, pasos peatonales lujosísimos para que transiten conejos que van a tomar el tren y muchos muchos más elefantes, protestar por la imágen de la Virgen tiene mucho sentido para tí ya que tu “santa madrecita”, como buena fanática religiosa (que no católica), te hizo odiar a la religión verdadera, lástima que a aún en estos tiempos haya personas tan ignorantes entre algunos católicos. En un páis con mayoría de católicos es un insulto que tres o cuatro no creyentes traten de controlarnos, como si lo han hechos desde hace años con las nefastas consecuencias que aún padecemos

  3. Armando Saldívar Elías

    El Dr. Americo Saldívar Valdez doctor en economía investigador de la UNAM le gustaría tener el correo electrónico de Francisco Leandro para intercambio de ideas en el tema del Cerro De San Simón.
    El Dr Saldívar es mi familiar y vive en la Ciudad de México.
    Gracias