RAFAEL CALZADA VÁZQUEZ
RAFAEL CALZADA VÁZQUEZ

En la historia, están los elementos para el sicoanálisis de las naciones.

Las naciones también tienen Conciencia, subconsciencia e inconsciencia y como en las personas individuales, el inconsciente tiene el tamaño y la fuera de empuje de la parte oculta o sumergida del iceberg.

Por lo que si queremos entender los fenómenos de nuestra vida colectiva hoy, nuestras fobias, complejos, miedos, odios, cóleras y resentimientos colectivos es conveniente e indispensable realizar una profunda exploración de lo que subyace en nuestra historia colectiva.

Con Gustavo Le Bon, podemos sostener que “todo un ejército de muertos desde el polvo de los siglos nos dicta nuestros actos”, con Leibniz podemos afirmar que “lo presente, esclavo de lo pasado, es amo de lo futuro”. Con Antonio Trujillo coincidimos en que “los hechos vividos colectivamente por los pueblos contribuyen a la formación del carácter nacional”

Stefan Zweig, ese gran escritor, al referirse a Freud, dijo que el célebre escudriñador del alma “comenzaba siempre su sicoanálisis investigando el pasado.” Que algún día con la civilización enferma “dirigiendo una mirada retrospectiva a las formas primitivas de la sociedad humana se realizará la Sicosíntesis”

Es indispensable, como sostiene Rafael Trujillo Herrera, “observar la evolución que ha venido verificándose en la enfermedad a través de los siglos, en sus distintas épocas, y en los diversos países. Esto último, sobretodo. Aun considerando la civilización y la humanidad como entidades universales”.

Aclaremos a donde vamos: Cada hombre es una síntesis de su raza, de su época de sus tradiciones, costumbres, idioma, de su geografía, de su arquitectura, de la ética campeante, de los valores estéticos, de su cultura pues y de su familia, por lo que los complejos del individuo se proyectan sobre el grupo, la nación y la raza.

La explicación de los conflictos, y de los motivos de su felicidad, del mundo actual, y del municipio de Guadalupe en particular debe buscarse en sus antiguas vivencias.

Tomo este importante tópico con el riesgo de malquistarme con una gran parte de la sociedad no analítica, porque ni al hombre ni a la sociedad le parece bien que se hable de sus acciones, menos cuando pudieran ser equivocadas o erróneas. El hombre, como las naciones y las sociedades, ocultan los esqueletos de sus crímenes (conductas contra la sociedad) en el sótano de la inconsciencia, sólo que el efecto del psicoanálisis se obtiene al sacar a la luz los fantasmas que nos manipulan la mente inconsciente.

Shakespeare llama puñal a la mente, Byron dice que es magia; pero como lo sostiene la profesora Rosa María Caloca: “Lo que los árboles muestran se mantiene de las raíces, que se encuentran ocultas”. Los países hispanoamericanos perduramos en los odios seculares de Europa. Especialmente los que dividieron a Inglaterra y a España. Las rivalidades y los diferendos de los europeos se trasplantaron al, entonces, nuevo mundo.

Inglaterra, pretendió la expansión, al igual que Hispania.

Emergió el conflicto en la conquista de Tejas. Que no fue originariamente un plan de Estados Unidos contra de México, sino de Inglaterra contra España.

Cada uno a su modo. España usó el sincretismo cultural y religioso para sintetizar los sentimientos religiosos de los novohispanos y mexicas.

La Inglaterra, hizo su propio cristianismo por fuera del papado y de la Iglesia Católica.

El nombre de Guadalupe viene de “la que viene del valle donde habitan los lobos” Por cierto con raíces lingüísticas árabes, en donde emergió la aparición de una mujer, por supuesto Virgen, en su advocación de madre de Jesús y por supuesto madre religiosa. A cualquiera al que interese el tema, puede encontrar que el origen de Guadalupe es español.

Se sustituye una deidad por otra equivalente: La diosa madre Tonantzin, de la creencia prehispánica con Guadalupe Virgen morena, madre de Jesús y ahora Madre nuestra, de toda la nación mexicana. Porque incluso los que no practicamos la religión somos Guadalupanos.

Los mexicanos, como lo dejó claro Paz, en el Laberinto de la soledad, somos hijos de un padre abusivo y de una madre maltratada, a la que hicieron concebir contra su voluntad.

Había que buscarnos consuelo en una deidad mujer, que nos consolara y que nos mantuviera a salvo de la agresión de ser “hijos de la violada, o de la chingada”, como fue Mallintzin o Marina. Una madre espiritual y una madre cultural. Ambas nos dan desde la historia y desde el subconsciente, dirección y sentido en nuestra vida colectiva: Así hallamos tranquilidad y consuelo.

Ahora alguien que busca como hacer política manipulando nuestro sentir, pretende, fuera de los lineamientos constitucionales, legales y éticos, promoverse a costa de ese sentimiento oculto de nuestra personalidad nacional. Fuera del plan municipal de desarrollo, del programa operativo anual, del propósito del ayuntamiento y remueve y lacera una herida que no ha terminado por cicatrizar.

Una buena noticia: No le alcanzará el tiempo. Se vino el proceso de renovación del poder y está tarde en su des propósito.

Si alguien quiere impulsar el turismo religioso, que lo haga, con dinero privado es válido hacer negocio. Lo malo es usar el dinero público de los que de un modo u otro vivimos en este progresista municipio para propósitos ajenos al bienestar colectivo.

rcalzadav@gmail.com

*abogado, estudiante, maestro en administración y académico.


Nuestros lectores comentan

  1. Eunice Gutiérrez de la Isla

    Conozco al licenciado Rafael Calzada Vázquez desde que él cursaba la educación media en la Escuela Secundaria Federal de Ojocaliente, Zacatecas, institución en la que yo impartía clases de Biología.
    Era el de menor edad de su grupo, y el más aplicado. Se proyectaba como líder nato.
    Después de su egreso del citado Plantel, ocasionalmente tuve noticias de él. Muchos años después me dio gusto saberlo al frente de la Presidencia Municipal del lugar donde nació.
    En la actualidad radico en el Estado de México.
    El día de hoy, 10 de octubre de 2017, circunstancialmente, a través de internet, leí en el periódico
    NTR, en la sección de opinión, su artículo titulado “Porqué Guadalupe Monumental”.
    Obviamente coincido con sus puntos de vista.
    Considero valioso que los juicios de valor que defiende tengan sustento histórico, sociológico y filosófico.
    El lector puede, o no, estar de acuerdo con él, sin embargo, su criterio valorativo razonado, está planteado en términos de altura lingüística. Argumenta sin descalificar al contrario.
    No se puede esperar otra cosa de él.
    Saludos
    Eunice Gutiérrez de la Isla.

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  2. Tuve el privilegio de ser compañera de estudios del Dr. Calzada y me queda claro que pocas personas tienen una formación tan sólida como para dar una opinión fundada, como esta. Definitivamente NO ES EL MOMENTO DE HACER figuras monumentales guadalupanas desde el gobierno.

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  3. Tuve el privilegio de ser compañera de estudios del Dr. Calzada y me queda claro que pocas personas tienen una formación tan sólida como para dar una opinión fundada, como esta. Definitivamente NO ES EL MOMENTO DE HACER figuras monumentales guadalupanas desde el gobierno.

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