FLORENCIA SÁNCHEZ
FLORENCIA SÁNCHEZ

TLALTENANGO DE SÁNCHEZ ROMÁN. El agente de Policía de Vialidad Juan Diego Ramírez Agosto, originario de este municipio, y con tan sólo 28 años de edad, ha conseguido una carrera de éxito a pesar de que se le complicó el ingreso hace siete años debido a que su padre también formaba parte de la corporación.

Desde pequeño le gustó ver a su papá uniformado y haciendo su trabajo, por lo que soñó en algún día sería un buen policía. Sin embargo, el primer obstáculo que tuvo fue el que no estaba en condiciones de trabajar como oficial de tránsito debido a que no es posible que haya familiares dentro de la misma corporación. Pensó que su padre le ayudaría a ingresar, pero fue el primero que le dio una negativa.

“Yo no me rendí; no iba a dejar truncos mis sueños, por lo que insistí con el entonces director de seguridad pública, Gilberto Gutiérrez. Varias veces me llegó a correr de la dirección, pero fue tanta mi insistencia que el propio director me dijo que me presentara para ponerme a prueba; le gustó tanto mi trabajo que me quede como policía”.

Cuando empezó a trabajar lo hizo comisionado a la zona del centro, en la cabecera municipal; luego fue comisionado a cuidar la puerta de la presidencia municipal y de comandancia, a contestar las llamadas y como vigilante. Hoy, después de siete años de servicio, desempeña el cargo de comandante de turno.

A lo largo de su trayectoria ha tenido muchas satisfacciones y anécdotas en conjunto con la Unidad Municipal de Protección Civil (PC) en cuestión de accidentes, y ahora que se dedica al programa de prevención del delito debe acudir a las escuelas a impartir cursos, desde los preescolares hasta las preparatorias.

El trabajo desarrollado ha sido productivo y satisfactorio, dijo; le ha valido reconocimientos por parte de las escuelas, la Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac) y la propia Dirección de Seguridad Pública, entre otras dependencias que han visto su empeño.

“Que salgas de tus servicios sin novedad es ser un héroe, porque muchas gente piensa que ser elemento de seguridad pública es fácil, pero es un sacrificio grande porque pierdes tiempo que pudieras aprovechar con tu familia; de cualquier manera, es satisfactorio la labor que realizo”.

Una de las anécdotas que recuerda Juan Diego es cuando acudió a un trágico accidente con varias personas fallecidas en el entronque de la comunidad Los Llamas, y por la falta de ambulancias tuvieron que trasladar a personas en las patrullas. Esto hizo que los doctores aplaudieran su trabajo como policías, ya que salvaron la vida de algunas personas por el rápido traslado. Incluso, a varias de las personas que trasladó las ha visto después en las calles y le saludan con respeto, dándole de nueva cuenta las gracias por su acción heroica.

Actualmente tiene 12 años de casado y cuenta con un hijo de 11 años de edad y otro que viene en camino.


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