CLAUDIO MONTES DE OCA/NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS.- Juan Martínez de Santiago ha dedicado 41 años de su vida a ser caminero, a pesar de la difícil labor de restaurar, construir y vigilar carreteras y caminos en todo el estado, oficio que le ha permitido mantener a su esposa y a sus cinco hijos.

A sus 58 años, este miércoles celebró el Día del Caminero y conmemoró sus años de servicio en la Junta Estatal de Caminos, hoy Subsecretaría de Infraestructura Vial.

Juan dice estar “muy a gusto y agradecido con la vida. Es un trabajo muy modesto, pero me ha permitido vivir. Tengo tres hijas, una doctora, una abogada, una psicóloga y dos hijos camineros”.

Su cabello cano y su mirada relajada reflejan el amor por la vida. Pese a las adversidades a las que se enfrentó, hoy en día está orgulloso de su familia.

“Antes era más difícil. Hoy cualquiera puede ser caminero. Hoy hay más facilidades, más comida, más prestaciones, casa, apoyos. Antes era muy duro, nos quedábamos en carpas, a veces al aire libre porque no había donde quedarnos. Era el puro sueldo lo que percibíamos, no había prestaciones”, relató.

Sin duda, esos obstáculos no se comparan con lo difícil de estar lejos de su familia, pues a don Juan le tocó trabajar en varias partes del estado.

“Estábamos toda la semana, de lunes a viernes, en el campo, a veces con frío, con hambre, pero es parte del trabajo. Yo creo que eso es lo más duro, que la familia esté lejos de nosotros. La esposa, por ejemplo, batalla con los hijos, con la casa”, complementó.

Dentro de sus experiencias más gratificantes, Juan destacó el haber tenido la oportunidad de conocer todo el estado. “Conozco todas las brechas y caminos. Recuerdo en especial Concepción del Oro, donde estuve como supervisor, entré como peón y poco a poco iba agarrando un mejor puesto”.

“¡Claro que me gusta mi trabajo!, si no, no estuviera aquí. Ya tengo 41 años, tal vez ya no son las mismas ganas de antes, a veces por la edad”, concluyó.

 


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