DANTE GODOY | NTRZACATECAS.COM
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Zacatecas.- El líder del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Tecnológica del Estado de Zacatecas (SUTUTEZ), Gonzalo Franco Garduño, denunció que la encargada de la institución, Ana María Romo Fonseca, “está ampliando la oferta educativa con una licenciatura de terapia física sin tener suficiencia presupuestal”; sin embargo, defendió las prestaciones sindicales que “están amparadas por la ley”.

Franco Garduño criticó que se pone en riesgo el presupuesto anual para pagar la nómina, “lo cual nos llevará a tener problemas financieros y con el riesgo de que la institución vaya a una quiebra”.

Al ser cuestionado sobre las prestaciones que tiene el SUTUTEZ, el líder gremial contestó: “estamos dispuestos a que se abra el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), pero se darán cuenta de que estamos amparados por la legalidad, es decir, todas las prestaciones que tenemos están avaladas”.

Se le preguntó además cuánto le cuesta a la universidad el sindicato, pero se limitó a contestar “solamente 14 millones de pesos anuales”; a pesar de ello, no dio detalle de cuánto recurso se inyecta para prestaciones.

“Estamos ciertos de apoyar la oferta educativa. En eso no tenemos nada en contra, pero que se haga como debe ser, y sobre todo, que gobierno del estado brinde los paripasos para tener presupuesto”, sentenció.

Por otra parte, Franco Garduño opinó que su “mayor preocupación” es que la universidad no se siga endeudando, “pero para eso hacemos llamado a las autoridades para que pongan orden aquí y que le digan a la encargada: ‘discúlpeme, no hay dinero para ampliar la oferta educativa’, pues ya le dijeron a Romo Fonseca, en una reunión a la que fui, que no hay dinero”.

Por otra parte, enfatizó que “existen cuatro aviadores que tenemos detectados en la institución. Uno es el caso de la secretaria de la encargada de la dirección, que trabaja tres horas y se va a atender su otro trabajo, que es en la LXII (62) Legislatura, y lo que nos preguntamos es: ¿A qué hora cubre su jornada laboral?”.

El costo para ésto, dijo, es aproximadamente dos millones de pesos al año, “y lo permitió la encargada de la dirección, Ana María Romo”.

Al insistir en preguntarle si el sindicato “sacrificaría” parte de sus prestaciones para solidarizarse con la falta de presupuestos, argumentó: “no me quiero ver como mártir, pero creo que tendríamos que revisar. Todas nuestras prestaciones están en el marco de la ley. Ver cómo están y no abusar, en ese sentido es que tenemos que ir”.


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