REFORMA | NTRZACATECAS.COM
REFORMA | NTRZACATECAS.COM

GUADALAJARA.- Los arquetipos para la niña, casi adolescente, que se enamora de un hombre maduro han sido bastante explorados en la letras universales. La más conocida es Lolita de Vladimir Nabokov, que se ha convertido en un estereotipo manipulado a través de la mirada masculina: ¿es Lolita una chica angelical o un ser malévolo?

«La mayoría de los estereotipos en torno a Lolita la pintan como un ser malévolo, salvo poquísimos casos; de lo que me di cuenta es que entre el arquetipo idealizado o el estereotipo satanizado -en el que incluso se descarga un poco de responsabilidad del adulto en la pequeña-, había un territorio inexplorado», describe la escritora Ana Clavel.

A través de su libro Territorio Lolita, la autora construye un ensayo literario en el que hace una revisión del deseo, de los personajes femeninos fuertes que se han escrito en la literatura universal y que terminan reducidos, como el caso de Lolita conceptualizado en la versión cinematografía de Stanley Kubrick.

«La fascinación por el arquetipo llegaba a una suerte de perversión en el estereotipo en la película de Kubrick. Él nos fijó una iconografía de la Lolita malévola que tiene el poder sobre su amante adulto. La fascinación se transmutaba en una satanización del personaje, el narrador en principio la califica de angelical, de divina y pura, y termina por decir que es una perra inmunda», abunda la autora.

La idea es analizar el personaje, el deseo femenino, desde distintas perspectivas sin estigmas o parámetros preconcebidos, que permitan analizar el «océano de turbulencias», los laberintos, dudas, miedos, curiosidad y deseo legítimo de la Lolita.

«No sólo se puede pensar en una chica que habla desde la primera voz narrativa, lo interesante es que, aunque sea vista desde fuera, se le pueda dar una mirada más respetuosa y amorosa, más allá de las clasificaciones maniqueas», completa la autora.

Aunque ya hay distintas versiones literarias y cinematográficas que exploran la interioridad del personaje, la autora quería mostrar al arquetipo de esta chica inteligente e ingeniosa, que es muy hábil para relacionarse con su entorno; también lo encontró en los antiguos relatos sobre Caperucita roja.

«Las versiones previas hablan de una niña muy en contacto con sus instintos y con su capacidad de interactuar con el exterior, por lo que no necesita ayuda de un cazador; incluso, vence al lobo en un juego de ingenio», completa.


Los comentarios están cerrados.