REFORMA | NTRZACATECAS.COM
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GUADALAJARA.- Las fiestas terminaron y es momento de regresar a la normalidad, sobre todo en la alimentación.

Atrás quedaron los destrampes, el salto de comidas y el consumo excesivo de harinas y azúcares, sobre todo en los niños; México ocupa el primer lugar en obesidad infantil.

El primer paso, explicó la trabajadora social del IMSS, Miriam Zuleika Estrada López, es no omitir el desayuno, pues es lo que dará la energía al organismo para realizar las actividades diarias.

“Antes de comenzar la jornada escolar, niños y adolescentes pueden desayunar, incluso, un licuado que contenga leche, cereales y alguna fruta, acompañado por alguna proteína contenida en huevo, pollo o pescado”, detalló.

Para la hora del recreo, recordó que los alimentos ricos en azúcares y harinas no son una opción, pues su contenido nutricional es mínimo.

Ante esto, recomendó como colación el consumo de frutas y verduras.

A la hora de la comida es indispensable que se siga el Plato del Buen Comer, donde los vegetales son la base de la alimentación.

“Es importante que en cada comida se añadan alimentos del Plato del Buen Comer, el cual se divide en verduras y frutas, las cuales deben consumirse en abundancia, cereales, adecuados en cantidades suficientes, y alimentos de origen animal, mismos que deben ingerirse en menor medida”, explicó.

Estrada López recalcó la necesidad de planear un menú familiar y hacer una lista para que al momento de ir al súper se compre sólo lo necesario y evitar la adquisición de galletas, dulces o productos con un alto contenido calórico.

“Se pueden permitir ‘premios’ como las palomitas, pero elaboradas de forma casera, con poco aceite, en lugar de comprar los paquetes que contienen mantequilla extra”.

La trabajadora social detalló que las porciones de cada grupo alimenticio dependen del peso, estatura y edad de los menores, por lo que es recomendable acercarse con un especialista para que les dé la asesoría necesaria.


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