KAREN CALDERÓN/NTRZACATECAS.COM
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ZACATECAS.- Cáncer infantil es un término que contempla distintos tipos de cánceres que aparecen en los niños antes de cumplir los 15 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El 15 de febrero se conmemora el Día Internacional del Cáncer Infantil, fecha en la que se realizan actividades para prevenir y detectar de manera oportuna esta enfermedad, es decir, la búsqueda de síntomas de algún tipo de cáncer.

En el estado, la leucemia, linfomas y tumores en el sistema nervioso central son los tipos de cánceres más recurrentes en los niños, informó David Montoya Ortega, responsable estatal del programa de prevención, diagnóstico y tratamiento de cáncer en la infancia y adolescencia de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ).

Destacó que actualmente ha aumentado el número de detecciones de cáncer por año, es decir, de 22 a 26 detecciones anuales; sin embargo, este aumento es favorable para brindar una atención temprana y salvar vidas, ya que antes los niños se morían sin saber el por qué de su muerte.

Existe más recurrencia de esta enfermedad en pequeños de cinco a nueve años, y hasta el momento se tiene un registro de 206 niños en tratamiento, según el Registro de Cáncer en Niños y Adolescentes, cifra que se mantiene desde 2006, sostuvo Montoya Ortega.

En cuanto al índice de mortalidad, Montoya Ortega resaltó que se ha tenido una disminución en los últimos años, gracias al aumento de detecciones, ya que se está salvando más de 60 por ciento de los niños en tratamiento.

Los síntomas más comunes para detectar alguna de estas enfermedades son:

  • Calentura (fiebre) persistente o recurrente, es decir, que dure varios días y no ceda a tratamientos comunes.
  • Sangrado frecuente de nariz o de encías al cepillarse los dientes.
  • Puntos rojos o morados en la piel (petequias).
  • Moretones sin causa aparente.
  • Dolor generalizado de huesos y articulaciones.
  • Bolitas (ganglios) en cuello, axilas o ingles, sobre todo si son duros, grandes y sin datos de infección evidente, que no disminuyen con desinflamatorios.
  • Crecimiento del hígado y/o bazo.
  • Palidez progresiva, fatiga, cansancio o apatía sin causa aparente.
  • Pérdida del apetito.

Ante la presencia de alguno de estos signos se debe de acudir a una valoración con un médico general, esto se convierte en el primer filtro para la detección temprana de la enfermedad.

Dentro de los factores de riesgo existe uno genético, el abuso de carnes o embutidos, comida enlatada o con conservadores, la exposición a radiaciones y el uso del microondas para calentar los alimentos.


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