SAÚL ORTEGA Y MIRIAM SERRANO/NTRZACATECAS.COM
SAÚL ORTEGA Y MIRIAM SERRANO/NTRZACATECAS.COM

Especialistas en el tema coincidieron en que el recién nombrado fiscal general de Justicia, Francisco Murillo Ruiseco, tiene enfrente varios retos: demostrar la verdadera autonomía del nuevo organismo, vencer la impunidad que impera en el estado y castigar a los llamados delincuentes de cuello blanco, entre los que mencionaron el caso del ex gobernador Miguel Alonso Reyes.

En entrevista con NTR Medios de Comunicación, José Pablo Mercado Solís, presidente local de la Federación de Colegios y Asociaciones de Abogados; Aquiles González Navarro, ex procurador general de Justicia del estado, y Arturo Nahle García, magistrado del Tribunal Superior de Justicia (TSJEZ), coincidieron en que el primer desafío para Murillo Ruiseco es lograr que la fiscalía tenga independencia real del Poder Ejecutivo.

Mala elección
El presidente de la Federación de Colegios y Asociaciones de Abogados del Estado de Zacatecas calificó como una burla la designación del nuevo fiscal.

“Nos convocaron a una propuesta, a inscribirse sólo a hacer bola y legitimar lo que ya estaba decidido”, reprochó José Pablo Mercado.

Expuso que, por ello, se descarta la posibilidad de que la fiscalía investigue y castigue los delitos de cuello blanco, como las acusaciones que existen en contra de Alonso Reyes.

Al afirmar que con el nombramiento de Francisco Murillo no deja de existir un lazo con el titular del Poder Ejecutivo, Alejandro Tello Cristerna, el experto en Derecho evaluó como complicado que se aborden casos como el del ex mandatario.

Insistió en que, para lograr ese objetivo, “es necesaria una autonomía total para que el fiscal pueda actuar con libertad”.

“No puede hablarse de autonomía mientras haya injerencia del Ejecutivo, porque se cae en los mismos vicios de siempre: hacer solamente una convocatoria para legitimar una imposición o una designación directa”, advirtió.

Afirmó que esta acción “deja ver la mano del gobernador” en el proceso concretado en el Congreso del Estado y aseguró que igual lo demostraron los diputados el día de la elección; “todo estaba preparado, arreglado”, reiteró.

Mercado Solís cuestionó las intenciones de Murillo Ruiseco, pues mencionó que “lleva dos años como procurador y sólo por el cambio de nombre las cosas no van a cambiar, se requiere de una transformación de fondo”.

Sin embargo, dijo que dará un voto de confianza al recién nombrado “porque no tiene ningún sentido impugnar la designación, cuando el error viene en la propia ley”.

En duda
Aquiles González consideró que, con Francisco Murillo como fiscal, “dudo que se dé la persecución de delincuentes de cuello blanco, como el caso de Alonso Reyes”.

El ex titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) reconoció que el funcionario “es una persona preparada y puede hacer un buen papel, pero es difícil prever cuál será su actuación.

Recordó que, “en su paso por la procuraduría, no fue malo. Los problemas de seguridad vienen de otros niveles, por lo que habrá que esperar”.

Navarro González resaltó que “lo que le ayuda a Murillo Ruiseco es que hay un consenso amplio entre los diputados y eso puede generar una expectativa de confianza”, es decir que este beneficio se le confiere al haber sido asignado por unanimidad de la Legislatura.

Sin embargo, criticó el proceso mediante el que se realizó, pues aceptó que el método de designación debió ser diferente: “habría sido mejor la consulta a sociedad civil, desde la universidad hasta el sector empresarial”.

Sin autonomía financiera
Arturo Nahle dudó de la dependencia que puedan tener la fiscalía y el propio titular del organismo, en primer lugar, desde la asignación de recursos

“Si ésta dependerá presupuestalmente del Ejecutivo, no se logrará esa autonomía, pues quien seguirá mandando será el gobernador”, advirtió el magistrado de TSJEZ.

Agregó que uno de los mayores retos que están en puerta es abatir el “brutal rezago de denuncias que existen en las agencias del ministerio público, que se traducen en impunidad, pues de 100 por ciento, sólo se judicializa cinco”.

“Hasta 95 por ciento de las denuncias se queda durmiendo el sueño de los justos, lo que habla de un alto grado de impunidad, pues al año se reciben cerca de 18 mil denuncias en los 18 distritos judiciales en el estado”, puntualizó el también ex procurador de justicia.

Nahle García recalcó que a Murillo Ruiseco le tocó el peor año en la historia de Zacatecas y del país en la comisión de delitos de alto impacto.

No obstante de las dudas que generó la decisión de los legisladores, coincidió en que era la mejor alternativa, porque “además no había muchas opciones”.


Nuestros lectores comentan

  1. como no va ha existir impunidad si el imputado tiene bastantes garantías, lo que deben es de reformar el código para terminar con la impunidad de la que hablan, se contradicen en querer judicializar los asuntos si el nuevo sistema de justicia penal lo que se busca son las salidas alternas y no llenar las cárceles de delincuentes. coherencia por favor