MIRIAM SERRANO/NTRZACATECAS.COM
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El abandono de sus maridos ante la búsqueda del llamado “sueño americano”, la violencia de la que son objeto o, bien, la realidad de encontrarse solas y darse cuenta que tienen la responsabilidad de sostener su hogar ha convertido a muchas mujeres zacatecanas en jefas de familia.

Especialistas en la materia coinciden en que son muchos factores los que generan esta condición, principalmente la migración, la violencia o la pérdida del poder adquisitivo.

El hecho de que Zacatecas sea un estado expulsor de fuerza de trabajo varonil genera hogares monoparentales, es decir que las mujeres asumen no sólo la responsabilidad de la familia, sino las labores que le permitan cumplir con la encomienda.

 

Guardianas de la tierra

Marisol Cruz Cruz, investigadora de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) expuso que cada vez son más las mujeres que realizan actividades y oficios que eran desempeñados fundamentalmente por hombres, tales como albañilería, mecánica automotriz, carpintería o incluso capataces.

Afirma que “hay mujeres convertidas en guardianas de la tierra, porque se quedan solas a cargo de una parcela y mientras los hijos crecen y se hacen responsables ellas las trabajan”.

Precisó que esta situación se vive en municipios como Villa González Ortega, Genaro Codina, Villa de Cos, Mazapil y Guadalupe, entre otros.

 

Sin tiempo para descansar

 

Recorrer la comunidad de Estancia de Ánimas, en Villa González Ortega, es encontrar negocios atendidos en su mayoría por mujeres, ver mujeres que caminan sus calles empujando una carriola o montadas en motocicleta para ir a hacer algún mandado.

Las mujeres de Estancia de Ánimas le hacen honor al nombre de su comunidad, en la mayoría de los casos viven solas a consecuencia de la migración, pues fueron abandonadas por sus maridos que partieron en busca del sueño americano.

Deifilia Bustos Castillo, delegada de esta comunidad, es una de estas mujeres abandonadas por su marido, de quien no sabe nada desde hace 18 años.

Este abandono no le es ajeno, su madre también vivió en soledad a consecuencia de que su marido era bracero y sólo asistía un par de semanas cada seis meses al hogar.

En el interior de la casa, su madre es un ejemplo de mujer que logró hacer su vida sin un hombre que se hiciera cargo de los hijos.

Esta situación para Deifilia, quien mira por la ventana mientras platica sentada en un sillón, es natural, pues ella como delegada de la comunidad trata con poco más de cien mujeres que son madres solteras y trabajan para la manutención del hogar y los hijos.

Sin orgullo, más con timidez, Deifilia asegura que ella para sostenerse aprendió a dar masajes terapéuticos, atiende la delegación de lunes a viernes y recibe 700 pesos quincenales, “y los sábados tengo un changarrito donde vendo menudo”.

 

Se hace cargo de su hogar

 

En contraste, Sara, su madre dedicó todo su esfuerzo y vida en asegurarse que los hijos fueran a la escuela y vivió de las remesas que enviaba su marido, además recibió apoyo de sus padres en las décadas de los 70 y 80.

Esta mujer de pelo cano, ahora se da el placer de disfrutar las mañanas y tardes en el centro del patio, sentada a la mesa mientras vigila sus plantas con la satisfacción de haber construido el lugar donde habitan “un cuartito a la vez y sin la ayuda del marido, porque todo lo hice luego de que él muriera”.

Sara trae a la mente que mientras su marido estaba con vida ayudó sólo con la construcción de uno de los cinco cuartos con los que cuenta la casa y que en muchas ocasiones no enviaba dinero.

En esos momentos Sara se encargó de la construcción del hogar en varios sentidos, “de las tierras que teníamos sacábamos chile, maíz y frijol, nunca vendimos por debajo del costo, siempre al costo, de ahí podíamos tener algo para comer”.

Con pena, Sara acepta que en varias ocasiones tuvo que recurrir al apoyo de sus padres, quienes principalmente le daban algo de comida, “pero nunca pedí prestado, como sea conseguía comida para mis hijos, nunca de prestado”.

Este ejemplo lo siguió Delfilia quien se empeña en mantener el hogar sin buscar otra pareja, aún a costa de su mayor anhelo que fue el de enlistarse en las filas del Ejército Mexicano, “me puse a practicar un año y medio kung fu, porque fue lo único que pude hacer”.

Delfilia sin considerarse como una “mujer luchona”, con humildad dice: “Sí puedo, no soy de las que dice no puedo, porque no tengo tiempo de estar acostada, porque como aquí somos puras mujeres ya aprendimos que tenemos que darle agua a las vacas, cambiar el gas, arreglar todas las cosas de la casa…”.

 

Factores diversos

La investigadora de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) Martha Guerrero Ortiz explica que el incremento de las jefas de familia obedece a diversos factores, “no solamente a la migración, sino a la pérdida del poder adquisitivo, la fuerza de trabajo varonil que ha migrado y eso coloca a los hogares en otra situación más compleja en términos económicos”.

Asimismo, la investigadora advirtió que dadas las crisis económicas que se presentan y las situaciones de violencia que sufren las mujeres el dato no sorprende, “lo que se debe revisar es cómo conformar políticas públicas sociales para satisfacer las necesidades de estos grupos de la población”.

 

Entre fierros y estopa

Ana Karen, de 26 años, ha hecho de la mecánica automotriz su modo de vida, su abuelo le enseñó este oficio que se ha convertido en su gran pasión.

“Aunque ya no existe tanto tabú acerca de que una mujer puede realizar cualquier trabajo, al principio no hay tanta confianza con los clientes, pero una vez que me conocen confían y me recomiendan”, argumentó Karen.

Explica que el taller mecánico en el que trabaja existe desde hace 45 años, fue fundado por sus abuelos, es madre soltera de un pequeño de cuatro años, al que se refiere como su motor para salir adelante y superarse.

“Muchas veces mi mamá no me apoya, no comprende que soy mamá soltera y que irme a una fábrica y dejarlo todo el día y no disfrutarlo no sería lo mío, prefiero estar en el taller e ir a sus juntas y estar pendiente de él”, sostuvo.

Pidió a las personas que antes de juzgar conozcan, no sólo a ella, sino a las ciento de mujeres que cada día luchan por salir adelante.

 

Una necesidad

 

Eli Bartra, especialista en investigación sobre las mujeres informó que, debido a la alta migración que sufren algunos estados como Zacatecas, las mujeres tienen la necesidad de asumir la responsabilidad de sacar adelante a sus familias solas.

Explica que esto implica desarrollar distintas actividades, “incluso algunas que antes eran desempeñadas por hombres”.

Detalla que esta posición que asume la mujer significa un avance en la búsqueda de una independencia económica absoluta, en la dominación de diferentes oficios, en su ingreso al mercado laboral.

La especialista aseveró que este avance de las mujeres “no es automático, se tiene que atender la mentalidad y la educación de los hombres y que estos entiendan por ejemplo que no deben golpear a las mujeres”.

Adviertió que la lucha por la independencia de las mujeres y por el derecho de decidir sobre sus vidas aumenta la violencia en su contra, lo que podría ser una de las explicaciones del feminicidio.

“La independencia que han ido cobrando las mujeres ha resultado en la revancha de frenarlas a toda costa y entre las cosas que se dan es el feminicidio, porque la violencia no ha disminuido, ha aumentado”.

La investigadora exhortó a los hombres a cobrar conciencia de que no pueden ser violadores o golpeadores, “porque ellos son violadores o golpeadores, eso no hay que olvidarlo, la violencia no flota en el aire, está encarnada en un cuerpo de varón”.

 

Migración, la constante

 

Por su parte, personal de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) afirma que en muchas comunidades de Zacatecas “existen mujeres que sacan adelante no sólo a su familia, sino a toda una comunidad”.

Destacan que hay lugares donde la población se conforma por mujeres, niños y personas de la tercera edad, pues muchos de los jóvenes se encuentran en Estados Unidos, hay un despoblamiento de fuerza de trabajo joven y masculina.

Ante este fenómeno, las actividades que originalmente realizaban los hombres ahora las hacen las mujeres, como albañilería o mecánica en zonas urbanas, mientras que en las comunidades le entran al tema del campo y cultivo.

Lo que implica no una situación de alarma aclaran, sino una demostración de que las mujeres han conquistado a través de la historia, a raíz de sus capacidades y talentos, espacios en actividades de mayor importancia.

En la conmemoración del 8 de Marzo dicen, “debemos darnos cuenta que la mujer ya está presente en todos los ámbitos de desarrollo, incluso en actividades que anteriormente se consideraban propias de los hombres”.

También mencionaron comunidades como Monte de los García y Juan N. González en Jerez de García Salinas, las Tablas en Valparaíso, los Alamitos en la sierra de Morones, Las Jaulas o Nigromante en Pinos, además de otros municipios como Villa de Cos o Fresnillo, donde son las mujeres las que han sacado adelante a sus familias y se pueden observar distintos casos de éxito.


Nuestros lectores comentan

  1. Vicente Loera Mier

    ESTO ES UNA DE LAS RAZONES PORQUE AHORA MCUHA PARCELAS ESTAN REGISTRADA BAJO EN NOMBRE DE UNA MUJER.

  2. MUJER CAMPESINA: RECEPTÁCULO DE SEMILLA REVOLUCIONARIA, BROTE DE ESPERANZA, INQUEBRANTABLE ES LA VOLUNTAD QUE TE LIGA A TU TIERRA; EL ABANDONO NO MELLA TU DECISIÓN DE CUMPLIR CON LOS TUYOS, AUNQUE LA INGRATITUD ASOME EN CADA PASO CERTERO, DE LOS QUE SÍ DEJAN HUELLA, DE LOS QUE SÍ MARCAN HISTORIAS, INCOMPRENDIDA, IGNORADA, MAL AMADA, RECORDADA CUANDO TU VOLUNTAD SE REQUIERE, TU CONCIENCIA TE MANTIENE FIJA EN LA TIERRA, PERO VUELAS EN EL POLVO QUE RECORRE TODOS LOS CAMINOS. YO TE SALUDO CON RESPETO PORQUE SOY PARTE TUYA, QUE RODANDO TROPIEZA , SÓLO PARA LEVANTARSE Y QUE TU EJEMPLO, NO MUERA.