*Rafael Calzada Vázquez
*Rafael Calzada Vázquez

Una de las virtudes cardinales en política, y en general, es saber ser agradecido. No todos la cumplen, en el extremo hasta podría decirse que una gran mayoría, sobre todo en la política resultan ingratos y hasta malagradecidos. En la definición de los candidatos del partido del gobierno, en Zacatecas es una virtud que se hermana con la lealtad.  No solo es a quién se la debes sino a quien quieres pagársela. Me explico: En el transcurrir de la vida las personas nos vamos relacionando con otras personas con las que coincidimos en la escuela, en el trabajo, en el deporte, en la comunidad en la que vivimos y en la que nos desarrollamos. Muchos de ellos llegan a ser personas cercanas. Con las que tenemos más convivencia, más afinidad. Me queda claro que la oportunidad que Alejandro Tello tuvo para participar en la vida pública se debió a su convivencia cercana y amistad con el hasta ayer aspirante al senado de la república (en este proceso electoral) Miguel Alonso. Con él participó como parte de su equipo en el gabinete de Ricardo Monreal y luego en la presidencia municipal. Ya en el gobierno de Alonso Reyes, Tello Cristerna fungió como Secretario de Finanzas y por su desempeño esforzado y la lealtad mostrada; además, como ya quedó asentado, por la amistad con el entonces jefe político, fue promovido al Senado de la República. Se mantuvo trabajando en armonía con su patrocinador y ello le granjeó su respaldo vital para alcanzar la candidatura de su partido primero y después la gubernatura, que además de los méritos que los diversos personajes de su partido que influyen en la toma de decisiones fueron suficiente para que hoy despache en el ex hotel francés. Ya como jefe político, su opinión, aún en las coyunturas extrañas que por las circunstancias políticas que el país atraviesa, fue determinante para la definición no solo de los candidatos al senado, sino a las diputaciones federales. Se especuló por la opinocracia que los candidatos del partido de estado, serían la diputada Claudia Anaya y el secretario del Campo, Fito Bonilla. Se daba por sentado la inclusión de Anaya Mota encabezando la lista, con motivo de su amistad con el ahora candidato a la presidencia Meade Kuri Breña, (que su nominación confirma), ello más lo que se pueda agregar en razón de su desempeño, su trabajo incansable y sus resultados (aunque modestos). Se manejaron los nombres de Roberto Luévano, basados en el respaldo de su patrocinador (eso se dijo) Aurelio Nuño y el de Fito Bonilla, que, por la militancia distinguida de su padre, Pepe Bonilla, así como por ser parte integral del gabinete de Tello lograrían su inclusión en la fórmula del senado. Mucho se habló del mérito de Miguel Alonso de haber recuperado para el PRI, (no sin la ayuda del Monrealismo) y de haber mantenido para su partido el gobierno del estado, se habría ganado no solo la dirección en Turismo que ostenta sino un lugar en la lista del senado por la vía plurinominal o en su defecto de mayoría. Parece que la posición pretendida es del Verde y éste lo habría bloqueado con el beneplácito local, donde tendría la oportunidad de ser recíproco con su otro patrocinador el exrepresentante en México, Raúl Rodríguez. Aquí es donde se aplica el asunto de la amistad y de la lealtad. Con la pregunta de a quién se le debe y a quién se le paga. Carlos Puente y Alejandro Tello parece que lograron el punto de encuentro con Raúl Rodríguez. Alonso no pasó el filtro del Verde.

 

rcalzadav@gmail.com

 

 


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