Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento

“No soy un ave y ninguna red me atrapa; soy un ser humano libre con una voluntad independiente.”

Charlotte Brontë

 

En agosto de 2016 el PAN estaba en primer lugar en las encuestas presidenciales. El problema para el partido es que la presunta candidata en ese momento era Margarita Zavala, quien no está ya en la organización en la que militó casi toda su vida. En una encuesta publicada el 14 de agosto de ese año por Reforma, el PAN se encontraba en primer lugar en las preferencias para la elección presidencial. En las menciones sin candidato, el partido registraba 27 por ciento de intención de voto contra 22 por ciento del PRI y 18 por ciento de Morena. El PRD estaba relegado a un lejano cuarto lugar, con 8 por ciento. Se trataba de cifras brutas, sin descontar indecisos y no respuesta. Cuando el estudio contrastaba a posibles candidatos, Zavala estaba en primer lugar, en uno de los escenarios, con 26 por ciento de las preferencias contra 24 por ciento de López Obrador. En otro escenario había un empate entre ella y López Obrador con 27 por ciento. Este primer lugar no era fácil de lograr. En esa misma encuesta, 42 por ciento de los encuestados declaraba que no conocía a Margarita, mientras que solo 14 por ciento decía lo mismo de López Obrador, quien había usado los spots de su partido para colocarse en la mente de los electores durante años. Las cosas han cambiado de forma muy importante desde entonces. Margarita Zavala ya no está en el PAN. El candidato del blanquiazul es Ricardo Anaya, quien también es apoyado por el PRD y Movimiento Ciudadano. El principal beneficiario de estos cambios ha sido López Obrador. En la encuesta de Reforma del 15 de febrero de este 2018, Andrés Manuel se encontraba en un claro primer lugar con 33 por ciento de las preferencias brutas. Ricardo Anaya ocupaba el segundo puesto con 25 por ciento, sin que al parecer el apoyo del PRD y de Movimiento Ciudadano haya sumado a lo que ya tenía el PAN en agosto de 2016. José Antonio Meade se ubicaba en tercer lugar con 14 por ciento. Margarita Zavala, como independiente, obtenía apenas un 4 por ciento. Si comparamos las dos encuestas, la conclusión es que los grandes perdedores han sido el PAN y Margarita, y el gran ganador López Obrador (que en 2006 dijo que la encuesta estaba “cuchareada”). Zavala es la única aspirante a una candidatura independiente que todavía sobrevive en una contienda en la que empezaron 86. Llega muy debilitada frente a la primera posición que tenía en agosto de 2016, pero el sistema está diseñado para obstaculizar el camino de los independientes. En particular, Margarita no ha tenido los spots de radio y televisión de los que se han beneficiado los candidatos de los partidos. Las condiciones no van a mejorar en los próximos meses. Zavala no tendrá spots en lo que resta de la intercampaña. En la campaña tendrá uno solo a la semana contra 224 de Meade, 217 de Anaya o 112 de López Obrador. Ella ha renunciado al dinero público, pero en realidad los montos que reciben los independientes son mínimos. Sólo 14 millones de pesos están presupuestados para todos los candidatos presidenciales independientes. En contraste, los candidatos de los partidos contarán con cientos de millones de pesos cada uno. Ante estas reglas, lo lógico es pronosticar que Margarita no llegue al triunfo, pese a haber estado en primer lugar en 2016. Sin embargo, los comentaristas la han descartado muchas veces y ella ha encontrado formas de sobrevivir. En la campaña formal tendrá tres meses para demostrar que los analistas están nuevamente equivocados. No será fácil.

 

¿Sembradas?

Margarita tuvo 432 firmas “simuladas” en el más de millón que recabó para su registro. Pero éstas entraron en sólo tres horas de un solo día. La candidata afirma que fueron sembradas y dice que va a presentar una denuncia penal.

 

Twitter: @SergioSarmiento


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