Imposible

A ver cómo carambas le hace ahora Andrés Manuel López Obrador para presumir –si es que puede presumir– a alguien como Nestora Salgado, ex dirigente de autodefensas y sobre quien pesan tremendas acusaciones de que en su momento se la tomó demasiado a pecho y abusó en cuanto tuvo el poder (y un riflesote) en las manos.

Desde ayer anda aquí la hoy aspirante a un escaño en el Senado de la República y ex líder de la Policía Comunitaria de Olinalá, en Guerrero, dizque haciéndole el caldo gordo a su gurú el Peje, aunque no se sabe bien cómo, porque así como abundan las razones para justificar el tomar la justicia por propia mano, las hay también para no hacerlo. ¿Y el estado de derecho? ¡Al diablo!

 

Espacios

Ayer, sorpresivamente para muchos, el góber Alejandro Tello nombró nada más ni nada menos que a Pedro Perico Inguanzo González como nuevo Subsecretario de Desarrollo Territorial y Atención a la Pobreza Urbana, oficina que depende de la Secretaría de Desarrollo Social del estado.

El asunto, dicen los que dicen que saben, ni siquiera es si Perico tiene o no capacidad para ello, sino que les parece más bien la concesión de ¡otro espacio para Miguel Alonso Reyes y su gente!, lo cual tiene un tanto desconcertados (y encanijados) a varios que siguen creyendo que el ex góber y el góber no se pueden ver. Y sigue la duda…

 

Viajesote

Dicen que hay aves que cruzan el pantano y no se manchan. Pero en el caso de Víctor Armas Zagoya, cuentan que es un avechucho que lo cruzó, lo limpió ecológicamente, le construyó encima una pagoda, y luego la vendió por una muy buena lana, para terminar donde empezó pero más beneficiado que nunca.

Según anunciaron, ya terminó el periplo que empezó desde el PRI, para luego pasar al PRD endulzándole el oído (y cargando portafolios) a Amalia García, luego a David Monreal con la camiseta de Morena, luego a Carlos Puente en el Verde, y ahora regresa a “la casa del padre”, el meritito PRI. ¿Nunca debió haber salido de ahí? Háblenle de congruencia… y la reciclará.

 

Perdidazos

Sonó con fuerza el reclamo de los médicos que rechazan que los criminalicen en su chamba, pero aquí en Zacatecas fue notorio que ninguno de los responsables de los hospitales públicos (los meros meros del IMSS y del ISSSTE) no dijeron ni “esta boca es mía” al respecto. Y según los chismosos, se debe a que están en el peor de los mundos.

Por un lado no tienen manera de abatir el desabasto de medicamentos, que todos los días los usuarios reclaman y con justa razón; y por otro lado, tampoco tienen ni siquiera el permiso ni la “línea” superior sobre cómo o qué contestar ante las manifestaciones de sus propios médicos. Pobrecitos, no saben ni para dónde agarrar…


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