FELIPE ANDRADE HARO
FELIPE ANDRADE HARO

LOS ROLLOS DEL MAR MORIBUNDO (5) – En aquellos tiempos las cosas no eran tan diferentes como hoy. Los personajes han cambiado, las prácticas no. Esta es una de tantas historias.

 

Se cuenta en estos rollos que, hace muchos años, la familia de un hombre de negocios organizó una fiesta en Jerusalén a la que fueron invitados todos. Así, el señor Josué Ramos bautizó el día como “Domingo de Ramos”. Con antelación se prepararon grandes viandas para tanto gorrón que, sin lugar a duda, iría a trompear y beber de a grapa. Se dio el caso que ese domingo, a muy temprana hora, el lugar ya estaba preparado para recibir a miles de personas para la pachanga. Pero como siempre, algunos gandallas quisieron aprovechar el reventón para hacer campaña a favor de su candidato. A Pepe Toño de Betania, por ejemplo, sus huestes le armaron un espectáculo con la “Original Banda de Los Olivos” repartiendo en los lugares cercanos, galones de gasolina para el traslado. A los más fregados se les prometió pastura para los burros. Al ritmo de la música se distribuyeron los famosos “Certificados de Compromisos”, que incluían desde salario para las amas de casa, hasta comidas corridas en el Mesón “La Estrella de Belén”. Se cuenta que entre los más felices aplaudidores estaban varios honestos miembros de la realeza de Betania: César Duarte, Romero Deschamps, Beltrones, Javier Lozano, Chayo Robles, Carlos Marín, Ricardo Alemán. ¡Pura fina persona! Entre ellos armaron una encuesta y publicaron en las puertas los resultados: Pepe Toño 99 por ciento, los demás el 1 por ciento. La fiesta se transmitió en vivo por el canal de las estrellas. Todo un hit de marketing, decían satisfechos. Ricardo de Jericó también organizó un reventón muy a su estilo. Para no andarse con chingaderas, compró un terrenito de varias hectáreas mediante un prestanombres, que a su vez lo había comprado de otro prestanombres, con una lana que había pasado por Judea, Samaria, Jafa, Betania, Bersebá. Total, pura lana honrada, ganada con el sudor de la frente. Así que invitó a sus cuates y a los más destacados miembros de la izquierda Zelote (los llamados “Chuchos”) y los colados que nunca faltan. Ahí se lanzó duro contra la corrupción de los demás y santificó la suya: “Acabaremos con los corruptos. La lana que entre a nuestras bolsas se purificará y será santa”. Cuando la fiesta estaba en su apogeo, llegaron a cobrarle una lana los de la tintorería en seco “Lavado y Planchado de Jerusalén”. Se armó tremendo desmadre que acabaron ante los jueces para responder por la deuda. El Jefe Diego y Ricardo de Jericó, al ser entrevistados por “La Voz de Noé”, solo alcanzaron a decir: “Son unos hijos de su jijurria”.

En otro frente, los miembros del Movimiento de Renovación de Nazaret (MORENA) hicieron su pachanga alejados del bullicio y de la falsa sociedad. Su profeta, que había salido bien librado del cuatro que le pusieron los medios impresos de la época (“El Milenio de Moisés”) se lanzaron a una cantina a celebrar la chinga que el profeta Andrés le había puerto al filisteo Carlos Marín (que ya andaba feliz con su candidato en otra fiesta). Al grito de “nos la pelaron, nos la pelaron” el profeta levantó su copa y dijo: “Serenos morenos, recuerden que amor y paz. Y no se pongan tan tepujas que mañana hay que salir de gira por Hebrón. Y recuerden las enseñanzas de nuestro padre: si te pegan en una mejilla pon la otra. Dejen que aquellos ladren, que nuestro plumaje es de los que no se manchan. Vayamos a descansar. Pásenle la cuenta a Bejarano y que no pague con ligas como en Judea”. Las escrituras dicen que la fiesta del señor Ramos fue el pretexto para que todos hicieran su pachanga aprovechando las lagunas en la ley electoral. Sin embargo, se sigue conociendo como el “Domingo de Ramos”.

¡ESTA ES PALABRA DE LOS ROLLOS!


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