FERNANDO QUIJAS*
FERNANDO QUIJAS*

“La Cumbia del Infinito

no conoce las fronteras.

Se mueve por el Perú

y también por el Gabacho”.

La Cumbia del Infinito, de Los Ángeles Azules

 

Mientras muchos van por este bonito país “haciéndole al rockerillo”, tratando de ocultar que en momentos de euforia etílica cantan y hasta bailan las canciones de Los Ángeles Azules, los gringos conocieron la magia de la cumbia gracias a la presentación del Orgullo de Iztapalapa en el festival Coachella, en Indio, California.

Desde que fue anunciada la presentación de Los Ángeles Azules en uno de los festivales musicales más importantes del mundo, fue para todos, me imagino, que hasta para ellos mismos, una grata sorpresa y hasta motivo de orgullo.

Ellos mismos se notan emocionados. Incluso subieron a sus redes sociales el vídeo del mentado Justin Bieber, ese llegando al escenario bailando La Cumbia, lo que a nadie le importa pero al parecer a nuestros Blue Angels los tiene muy contentos. Y sí ellos están contentos, pues yo también lo estoy con ellos.

Y es que seré honesto, personalmente nunca me llegué a imaginar que la agrupación, cuyas canciones amenizaban tanto fiestas familiares como viajes en el transporte público, fuera a llegar a un escenario de ese vuelo.

Desde 1983, Los Ángeles Azules ha estado trabajando duro para lograr establecerse como una de las agrupaciones de cumbia más reconocidas y queridas en México. Estamos hablando que desde hace 35 años la banda de la familia Mejía Avante ha hecho bailar a chingos de personas, mientras otros cuantos crecíamos con sus canciones, nos guste o no y aunque haya gente que lo niegue.

Los temas de Los Ángeles se escuchaban en todos lados. Ya sea en el mercado, en la taquería, en la boda de la prima, en cualquier lado. Desde que me acuerdo, Los Ángeles Azules han estado ahí.

Si su música hizo bailar a nuestros padres, Los Ángeles decidieron poner a bailar a los hijos y lo lograron. Sólo bastó una presentación en el Vive Latino 2013, que en su momento fue muy criticada por los puristas del rock y su mamonería habitual, y un disco con nuevas versiones de sus éxitos más conocidos acompañados de personajes de la escena del rock nacional, para que todo fluyera como agua en el río.

Todos sabemos que esta fórmula funciona. Los discos tributo o colaboraciones con músicos que están pegando entre “la chaviza” han ayudado a varias leyendas de la música en México a levantarse cuando rondaban sólo en los recuerdos de los mayores. Esta fórmula funcionó con Los Ángeles Azules.

No es tanto el escenario ni el reconocimiento gringo. Es el hecho de que La Cumbia de Los Ángeles Azules, ésa que hemos escuchado, bailado y cantado durante tantos años, trascienda de esa manera hasta llegar a los escenarios menos imaginados, incluso hasta por ellos mismos.

 

*Periodista. El Diario NTR


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