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MONTERREY.- Agradecido por la segunda oportunidad que le brindó Dios después del cáncer de páncreas que padeció, Miguel Luna viene renovado, lleno de fe y dispuesto a dar lo mejor de él como músico en el concierto Másters por Siempre.

El cantautor estará con Fato y Carlos Macías en la Fonda San Miguel, en el Barrio Antiguo, el 3 de mayo.

«Suponemos que será una gran noche, ya lo hemos comprobado, siempre ha sido muy bonito este tipo de reuniones aquí en Monterrey, como es el caso ahora que estamos

Fato, Carlos y yo con estos másters de la bohemia en esta versión 2018», expresó Luna.

«Ya estamos en corto, a poco tiempo, y vamos a darle esperando, como siempre, que la gente sea la que la pase genial porque nosotros como quiera la pasamos muy bien, es un regalazo», agregó.

Para esta fecha no han pensado en algo especial, pero está seguro que a la mera hora se dará algo bueno entre ellos.

«No perdemos nuestra oportunidad para meter nuestra cuchara en las del resto de nuestros compañeros, eso siempre lo hacemos, nos metemos, interactuamos y hacemos partícipes a la gente», dijo el cantautor.

Es como una reunión bohemia entre amigos, añadió, para ellos es como si estuvieran en la sala de su casa.

«Como cuando invitas a tus amigos a cantar, a departir, pretendemos que el público esté integrado con nosotros», mencionó.

El cantante dijo que estarán arropados por músicos con un concepto acústico.

«Es un ambiente íntimo con una versión de que estemos cerca nosotros con el público, es un concepto bonito e infalible».

Enfrentarse a los ritmos modernos como el reggaetón, que saben que domina la industria musical en estos momentos, no es difícil para ellos, dijo Luna.

«A final de cuentas estamos haciendo un estilo de música que nació en los 80 y es nuestra escena en cuanto a letras y nuestra música».

Feliz y agradecido

El cáncer que padeció de páncreas finalmente le dejó un sentimiento de gratitud hacia Dios por la nueva oportunidad.

«Vivo el presente aquí y ahora, eso es lo que importa, perdí 30 kilos, me siento más ligero, y claro que mi fe aumentó, sé que hay un sólo Dios y que está vivo», expresó contento Luna.

«Sé que todo obra para bien y que las cosas que sucedieron me sirvieron para estar ahora más agradecido que nunca y disfrutando de todo lo que tengo a mi alrededor».


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