SILVIA ALVARADO / MARLENE LUNA | NTRZACATECAS.COM
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FRESNILLO. Habitantes de los ejidos Colonia Hidalgo, Benito Juárez, Santiaguillo, Chichimequillas, El Mezquite, Mendoza y el municipio de Pánuco, solicitaron un amparo ante el Registro Agrario Nacional (RAN) debido al “ecocidio” cometido por la empresa GDI Sicim Pipeli SA de CV, filial del grupo MexGas International, perteneciente a Pemex, en más de 60 kilómetros de brechas.

Ante las fricciones que se han registrado desde hace dos meses, tanto trabajadores de la empresa como ejidatarios ya se enfrentaron a golpes, sin que se haya podido, hasta ahora, llegar a un acuerdo, “ya hay amenaza en nuestra contra”, afirmaron los quejosos.

Por ello, desde este jueves bloquearon el paso de la maquinaria con sus propios vehículos, hasta que intervenga el RAN, la Procuraduría Agriaría y delegaciones federales encargadas del cuidado del medio ambiente.

Faustino Adame Ortiz, representante de los ejidatarios, dijo que desde hace dos meses las máquinas excavadoras comenzaron a quitar el alambrado de sus tierras para invadir los ejidos sin documentación expedida por parte del ayuntamiento, Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y el gobierno del estado.

“Venimos a ampararnos y a demandar a quien resulte responsable de los daños”, advirtieron los ejidatarios que representan a unos cien afectados.
Las zanjas abiertas alcanzan 60 kilómetros y un diámetro de más de 50 metros, daños que no han podido ser cuantificados por los posesionaros de los ejidos, explicaron.

“Ya les solicitamos los permisos ecológicos, pero se han negado a mostrarlos porque ya hay un acuerdo con el presidente municipal”, afirmaron.
Adame Ortiz comentó que Ismael Cid Carrillo, representante de la Profepa, les pidió pruebas para iniciar la investigación.

“Queremos propuestas concretas, ya sea la de reforestación o indemnización… y si el gas es para la atracción de empresas se involucre a los habitantes”, expusieron.

De acuerdo con información de la empresa GDI Sicim Pipeli SA de CV, la construcción del gasoducto de gas natural tiene 442 km de longitud y 48 pulgadas de diámetro para el suministro de gas a ciertas centrales de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en el estado de Aguascalientes y el Gasoducto Villa de Reyes-Aguascalientes-Guadalajara.

El proyecto contempla una tubería que comienza en un punto de recepción de interconexión que se ubicará cerca de La Laguna, Durango, y finalizará en el sitio de las centrales ubicadas en Aguascalientes y el punto de interconexión con el oleoducto Villa de Reyes-Aguascalientes-Guadalajara.

Paran obras
Fernando García Vargas, representante de los trabajadores, informó que este jueves llegaron a los pozos de León para continuar con sus labores, pero tuvieron que cancelar la obra, debido a que los ejidatarios no los dejaron trabajar.

Explicó que la labor que ellos desempeñan es limpiar el terreno, quitar la piedra, así como la flora y fauna que hay a su alrededor para luego cavar en el área y hacer la perforación para instalar los tubos.

García Vargas explicó que fueron contratados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y no pueden hacer ningún convenio con los ejidatarios, por ello su molestia; los ejidatarios advirtieron que son sus tierras.

El encargado de la obra recordó que estas acciones se realizan desde La Laguna, Durango, y concluirán en la ciudad de Aguascalientes.

El camino de terracería en donde se realizan los trabajos pasa por la comunidad Santiaguillo, en Fresnillo, hasta la localidad Pozo de Gamboa, en Pánuco.

Cástula González Hernández, delegada de la comunidad Santiaguillo, informó que los ejidatarios nunca fueron llamados para avisarles sobre esta obra, “se los pasaron por el arco del triunfo”.

Añadió que “no les importó a los trabajadores entrar con siete máquinas a tumbar nuestras tierras, mucho menos platicar, ni llegar a un acuerdo con los ejidatarios, sólo nos convocaron a una reunión el 30 de abril, donde ahí pensaban darnos 4 mil pesos por ejidatario para dejarlos trabajar por 30 años”.

“Con perdón de ustedes son unos pendejos, quién nos asegura la vida para esos años; no señores, no queremos que se hagan esos conductos de gas, porque son muy peligrosos”, expuso.

Los ejidatarios, hace dos semanas, se reunieron con los representantes de la empresa GDI Sicim Pipeli SA de CV, filial del grupo MexGas International, perteneciente a Pemex, pero no se llegó a ningún acuerdo.

Los afectados acudieron a las oficinas de la empresa para evitar que sigan realizando las labores, pues aseguran que causan daños en sus tierras, flora y fauna.

Por otra parte, los trabajadores de la empresa dijeron que sólo esperan la resolución del caso para seguir adelante, ya que ellos cuentan con el permiso de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), pues han cumplido con cada una de las normas.


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