ÉDGAR ALEJANDRO PALACIOS GAYTÁN*
ÉDGAR ALEJANDRO PALACIOS GAYTÁN*

 

“Se sabe mucho de una persona por la música que escucha”, le dice el personaje de Mark Ruffalo a Gretta (Keira Knightley) mientras comparten el mismo par de audífonos al viajar por el metro de la ciudad de Nueva York, en el filme Begin Again (2013). Y razón tiene, somos el resultado de nuestros propios gustos musicales; pero ojo, esto no nos catalogará o encerrará en sólo un género o estilo. Y es que a estas alturas del siglo XXI, en plena era digital y de existencia de plataformas como YouTube y Spotify, descubrir música nueva no es algo complicado.

Tropezar con nuevos géneros, estilos y canciones el día de hoy ya no se limita a escuchar en la radio el nuevo éxito de la música mainstream ni al nuevo video musical estrenado en MTV, no, como ya mencioné, existen nuevas plataformas musicales que nos permiten descubrir incluso melodías de un grupo musical que apenas está incursionando en la industria musical de cualquier parte del mundo, no hay limitaciones en este nuevo mundo interconectado.

Pero para alguien que ronda entre una edad de 25 a 30 años que nació y creció en la última década del siglo XX y principios de éste, y que descubrió música por esa vieja escuela ya mencionada y por herencia de sus padres y abuelos, por tíos, primos y amigos, puede resultar que su playlist hecha en Spotify resulte un cúmulo de toda esa experiencia de vida musical.

Por ello, aquí va un pequeño recuento de mi propio playlist personal de un día cualquiera, un breve vistazo a ese recorrido musical que he acumulado en apenas 26 vueltas al sol, porque como para el personaje de Star-Lord de Guardianes de la Galaxia y su walkman ochentero (casi vestigio arqueológico para las nuevas generaciones), existe una canción para cada momento de nuestra vida.

Marcamos esta lista con 50 años de música, justificando que fue en los años sesenta que surgió la música popular, tal como la conocemos; una oleada que llegó de la vieja isla de Gran Bretaña y sus primigenios grupos de rock, influenciados de manera reciproca del rock and roll, exportado por Estados Unidos, el mejor ejemplo: The Beatles.

Es primera hora de la mañana, al despertar, y por qué no comenzar el día con “Here Comes The Sun” de este legendario grupo para iniciar la jornada con una sonrisa y recordar aquéllos años sesenta, cuna de legendarios y extraordinarios grupos británicos; cómo no rendirse con los sonidos más oscuros de The Rolling Stones o a la psicodelia experimental de una banda llamada Pink Floyd, porque si de locura hablamos, The Doors y los sonidos estridentes de la guitarra de Jimmy Hendrix comenzaban a sonar en los Estados Unidos, ideales para una noche psicotrópica o de una cerveza en mano un domingo por la mañana y ojo, aquí comienza la leyenda de aquéllos músicos malditos que morirán a los 27 años, formando un club del mismo nombre, las causas: siempre relacionadas a excesos de alcohol y drogas, es la época: el guitarrista solista Jimmy Hendrix y el vocalista de The Doors, Jim Morrison son dos miembros.

Pero no todo son importaciones y desenfrenos, porque cuando uno está enamorado y va manejando el auto hacía el trabajo y se atraviesa aquella persona añorada comienzan a sonar los melódicos requintos de las guitarras de Los Panchos, y se retuerce el corazón cuando en la voz los acompaña aquella hermosa voz de la cantante estadounidense Eydie Gormé.

Pasa de mediodía y cuando uno comienza a tener energía después de un buen café y se tiene la mejor actitud, la música de los setenta es el mejor aliciente para tener la fuerza necesaria, y el rock enérgico de otro grupo británico como Led Zeppelin y el de Black Sabbath o el hard rock de los estadounidenses AC/DC, es cafeína hecha música, ah, pero de aquella época también sonaban en México canciones tristes de botella en mano y que también suenan excelente para escuchar un sábado a la misma hora pero para barrer y trapear como si con ello también barriéramos de nuestro corazón la melancolía, canciones del Príncipe de la Canción José José, de Juan Gabriel, Rocío Dúrcal, Jeanette y Emmanuel.

Con los años ochenta llega el heavy metal con bandas como Iron Maiden, Scorpions, Metallica y también Aerosmith, pero también fue la década del surgimiento del movimiento llamado Rock en Tu Idioma, la apropiación cultural del Rock en el mundo hispano con grupos como Soda Estéreo, Enanitos Verdes, Vilma Palma, todos estos argentinos, o como Caifanes y Maná en México, o Mecano en España; música ideal para escuchar cualquier tarde, ah, y si uno sigue enamorado o con el corazón roto, las canciones de Luis Miguel se comienzan a asomar.

Con los noventa llegó una gran diversificación en la música popular, surge el agresivo grunge en el rock con grupos como Pearl Jam o Nirvana y su vocalista Kurt Cobain, quien falleció a los 27 años, al suicidarse; él marcó la década con su frase “huele a espíritu de adolescente” y también grupos de hard rock como Guns N’ Roses; en Irlanda surge un grupo de rock más suave por parte de U2 y de nuevo en Inglaterra uno con guitarras estridentes y sonidos experimentales electrónicos, Radiohead. El metal se diversificará en varios subgéneros como metal progresivo o el power metal y varios más, pero si uno quiere toparse con la calle, el rap será el mejor aliado para escuchar a cualquier hora del día cuando uno camina o viaja en autobús encerrado en la potente lirica de músicos como Eminem, Tupac o The Notorious B.I.G. No podía irme de esta década sin olvidarme de otra cantante de herencia mexicana y quien triunfó en Estados Unidos en música considerada para hombres, Selena Quintanilla, nunca puede faltar, nunca en ninguna fiesta, para cantar o bailar.

Llego al siglo XXI para hablar de manera general, pues en este siglo de todo me gusta, como suelen decir algunos, desde el rock de The Killers, el indie, el pop de Taylor Swift o del romántico Michael Bublé, hasta el rap en español o las rancheras de Pepe Aguilar, y por las noches al escribir o antes de dormir las bandas sonoras de películas me acompañan, hasta el house de música electrónica y experimental e infinidad de géneros, grupos y músicos que este texto no me dejaría terminar.

Pero déjenme darles un consejo, escuchen la música que quieran y no se avergüencen, porque no existen gustos culposos, son nuestros propios gustos musicales; así que, si se sabe mucho de una persona por la música que escucha, qué opinaría sobre mí. Nos leemos la próxima vez.

*Historiador. Sostiene la página EnFoque. Cineymás en Facebook

 

Puede encontrar la lista de reproducción de este texto en: https://open.spotify.com/user/1136105513/playlist/4zWEeaYLQlcE2sNSPLO3oi?si=sc1omBt8Teyo_Vz1-wSA3A

 


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