Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento

“Nunca se miente tanto como antes de las elecciones, durante la guerra y después de la cacería.”

Otto von Bismarck

 

Entiendo que la ventaja de Andrés Manuel López Obrador en las encuestas no es producto de las promesas, sino de un rechazo molesto al PRI y al gobierno, pero tarde o temprano hay que echar un vistazo a las cifras, no porque persuadan al voto, sino porque nos dicen si las promesas son realizables.

López Obrador promete subir el gasto social y la inversión sin despedir burócratas, sin aumentar impuestos y sin elevar el déficit de presupuesto. ¿Cómo lograr este milagro? Combatiendo la corrupción y disminuyendo el sueldo de los altos funcionarios.

“Erradicar la corrupción en el gobierno nos permitirá ahorrar hasta 10 por ciento del presupuesto público, es decir, 500 mil millones de pesos –dice el Proyecto de Nación–. La aplicación de una política de austeridad nos permitirá, junto con el combate a la corrupción, contar con presupuesto suficiente para promover el desarrollo y garantizar el bienestar de todos.”

Todos los candidatos en la historia prometieron reducir la corrupción y ninguno lo logró, ni siquiera López Obrador en la Ciudad de México. Ponerle un número al ahorro que se logrará por combatir la corrupción es, por lo tanto, muy arriesgado, quizá simplemente ilusorio.

Sí podemos calcular, empero, el ahorro por recortar los sueldos de los altos funcionarios. Estamos hablando, supongo, de los sueldos del presidente, los 24 secretarios, los 96 subsecretarios, los 61 oficiales mayores, los 251 titulares de unidad y los 948 directores generales. Estos mil 381 son los funcionarios más altos del gobierno y los que tienen mayores ingresos.

Andrés Manuel dijo que se va a bajar su propio sueldo “a menos de la mitad de lo que gana Peña”. Supongamos que como presidente disminuye los sueldos de todos los altos funcionarios en un 50 por ciento. En el caso del presidente, cuyo salario es de 2.6 millones de pesos al año, con prestaciones de 971 mil millones de pesos, la baja implicaría un ahorro de 2.3 millones de pesos anuales. Es muy poco frente a la meta de 500 mil millones.

¿Cuánto se ahorraría bajando también a la mitad los sueldos de los otros mil 380 altos funcionarios? La suma de sus ingresos es de 2 mil 775 millones de pesos. Un recorte de 50 por ciento implicaría un ahorro de mil 388 millones. Si sumamos los 2.3 millones del presidente, serían  mil 390 millones de pesos. Faltarían 498 mil 610 millones de pesos para los 500 mil millones.

Pero ahí están las pensiones de los ex presidentes. Resulta que no son mayores que la de Obama, ni ascienden a 5 millones de pesos mensuales; equivalen más bien al sueldo de un subsecretario. Eliminar todas las pensiones de los ex presidentes implicaría un ahorro de 10 millones de pesos al año. Si lo sumamos a la reducción a los otros funcionarios, se llegaría a mil 400 millones de ahorro. Ya nada más faltarían 498 mil 600 millones.

La promesa de recortar sueldos y eliminar pensiones es popular y ayuda a conseguir votos. A mí me preocupa; sin embargo, que los sueldos sean tan bajos que no permitan atraer o retener personal calificado o que sólo permitan contratar a ricos, ideólogos o corruptos, que no se interesan en el sueldo.

También preocupa que la propuesta de López Obrador dependa de un recorte del gasto de 500 mil millones de pesos anuales del gasto público, lo cual se pretende lograr con una vaga promesa de combatir la corrupción y una oferta de recorte de sueldos que queda muy lejos del monto que se necesita.

 

Aborto legal

El 66 por ciento de los electores en Irlanda votaron por legalizar el aborto pese a la oposición de la Iglesia Católica. El país ha tenido un desarrollo económico sorprendente en las últimas décadas y cuando una población supera la pobreza, deja atrás los usos y costumbres.

 

Twitter: @SergioSarmiento


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