PELELES

Así como lo oye. De “peleles” no bajó la diputada petista Geovanna Bañuelos de la Torre a sus compañeros diputados del bloque oficialista (o sea, los del PRI, el Verde y el Panal), que porque nomás se ponen de tapete con lo que les manda y ordena el góber Tello, aplaudiéndole todo como focas entrenadas.

Lo que no dijo, pero medio mundo se preguntó, es si acaso en la misma categoría entraría su contlapache de la “izquierda” y vecino de curul, Luis El Oso Medina Lizalde, por aquello de que de unos días para acá también éste defiende al góber Tello, y hasta dice que es un buen muchacho, aunque nadie lo comprenda.

 

EMPASTELADOS

Si a nivel nacional suena y resuena que la campaña de Ricardo Anaya, candidato presidencial por el llamado Frente (PAN-PRD-MC), es un verdadero desgarriate y todo mundo anda como gallina descabezada, pues agárrese, porque cuentan los chismosos que en Zacatecas también andan igual… o tantito peor.

A decir de las lenguas viperinas, el más claro ejemplo local de semejante desgarriate es el mismísimo Pepe Pasteles, José Manuel Viramontes, quien desde su “coordinación” ni le hace caso a nadie, que no lo quieren ni en el PRD ni en MC (y en una de esas ni en el PAN), y que hace lo que se le da la gana. Que ya están empachados de tanto Pasteles, dicen.

 

MODOSITOS

“Maravilloso”, dicen que estuvo el ambiente en el primer debate sostenido entre quienes aspiran a ser el próximo presidente municipal de la capital zacatecana: encerrados en el Teatro Calderón, con un calorón de la fregada, todos bienes calientitos… y con la prohibición de descalificarse los unos a los otros. No divirtieron.

Nombre, tan civilizados se vieron en sus posicionamientos, que incluso el más alebrestado, el famoso Ro Rodrigo Román, no encontró respuesta cuando intentó picarle la cresta a sus adversarios. Y cuando salieron del recinto, hasta se dieron turnos para que cada porra pudiera gritar a gusto, sin atropellarse. ¡Qué civilizados!

 

NINGUNEADO

Dicen que al secretario de Economía del estado, Fernando Bárcena Pous, se le hizo costumbre (muy mala, por cierto) llegar tardecito a los eventos en que suele participar, al grado de que ya hasta a sus colaboradores les cayó gordo, y parece que ya no le van a seguir aguantando ni el genio ni la figura.

Según las malas lenguas, el desdén que desde que llegó ha expresado a los zacatecanos ya le colmó el buche de piedritas a todos, y ahora ya ni lo esperan para empezar los eventos. Y si llega, pues que llegue, y si no llega… pues él se lo pierde. ¿Otro más que se siente muy cercano al góber Tello y cree que todo se le debe?


Los comentarios están cerrados.