MARLENE LUNA | NTRZACATECAS.COM
MARLENE LUNA | NTRZACATECAS.COM

FRESNILLO. De acuerdo a datos oficiales se estima que 70 por ciento de las comunidades de Fresnillo está abandonado a consecuencia del fenómeno de la migración, dado que los jóvenes dejan sus lugares de origen entre los 16 y 24 años.

El segundo factor por el que las comunidades se quedan sin población es que aquellas personas que abandonaron su lugar de origen no regresan.

El investigador universitario Miguel Moctezuma Longoria precisó que este fenómeno trae consigo el abandono de la escasas fuentes de empleo que pueden generarse en las comunidades; “no hay fuentes de trabajo porque no hay mano de obra, por ello es que se van nuestros jóvenes para mejor la vida sus familias”.

En el abandono
Un ejemplo de quienes sufren este abandono es Juan Antonio, quien a sus 86 años sigue a la espera de sus cinco hijos que partieron hace varios años a Estados Unidos con la esperanza de ayudar a sus padres hace 35 años.

María, madre de estos hombres y mujeres, falleció hace un par de años, pero ni su muerte logró hacer que regresaran Efrén, Carlos, Laura, Manuel y Alejandra.

Pese a ello, don Juan no ha perdido la esperanza de ver a sus hijos, por ello todos los días sale a caminar hasta la entrada de su comunidad, “algún día llegarán mis hijos al hogar”.

Asimismo, María, de 30 años, de la comunidad El Mezquite, vende desde hace 12 años ropa de segunda para salir adelante con sus tres hijos.

En busca de aumentar sus ventas no sólo comercializa la ropa en su localidad de origen, sino que sale a otras localidades cercanas, con ello mantiene a sus hijos y ayuda a sus padres, quienes la cobijaron luego de que su esposo la dejara para partir al otro lado de la frontera norte.

La mujer recordó que se casó muy joven, pero con la llegada de su primer bebé su esposo le dijo que se iría al norte para mejorar las condiciones de vida que tenían, pero jamás volvió.

En la comunidad Colonia Modelo vive Esther, de 54 años, es abuela del pequeño Saúl, Marcela y Alondra; sus tres nietos quedaron a su resguardo luego de que sus padres tuvieron que emigrar hacia los Estados Unidos porque no tenían ni para comer.

Esther se ha hecho cargo de sus nietos desde muy pequeños; recordó que ha sido muy fuerte para los niños porque se quedaron sin sus padres, pero la vida ha sido diferente, pues ahora tienen para comer y un techo bajo el cual dormir.

La abuela sólo espera que sus nietos terminen su educación secundaria y será entonces cuando, dice, partirán al norte para rencontrarse con sus padres.

Estas historias se repiten en comunidades como El Águila, El Centro, Felipe Ángeles –antes El Barranco–, Matías Ramos –antes la Iguana–, Emancipación, Plenitud, San Vicente, Montemariana, Santiaguillo, Laguna Seca, entre otras.

Poca esperanza
El investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Miguel Moctezuma Longoria, explicó que el mayor efecto en estas comunidades que quedan en el abandono es que hay hombres que paran sus tierras, “no hay fuentes de trabajo porque no hay mano de obra”.

El catedrático recordó que se han realizado investigaciones no sólo en Fresnillo, sino en todo el estado de Zacatecas y en éstas se ha detectado que por cada 100 mujeres que viven en las comunidades, “hay de 40 a 60 hombres. La mayoría son niños y personas de la tercera edad y no pueden ayudar a su familia económicamente”.

Moctezuma Longoria advirtió que la migración de jóvenes también ayuda en lo económico no sólo de sus familias, sino a su localidad, porque les mandan recursos para continuar con los trabajos agrícolas, para el estudio de sus hermanos y hasta para comprar una vivienda para que sus seres queridos tengan una vida digna.

Es gracias a este envío de remesas que estas comunidades logran sobrevivir, pero al paso del tiempo será insuficiente el esfuerzo, porque no habrá manera de mantener la vida en un lugar que se queda sin pobladores.

“Es preocupante porque se van quedando solas estas localidades, sólo los viejos se quedan en esos lugares a esperar su muerte”, concluyó el investigador.


Los comentarios están cerrados.