REFORMA | NTRZACATECAS.COM
REFORMA | NTRZACATECAS.COM

GUADALAJARA. Para el bailarín mexicano Isaac Hernández, Basilio resultó una suerte de amuleto.

Después de años de esfuerzo constante y la mitad de su vida fuera de casa, haciendo carrera en Europa y Estados Unidos, su interpretación este año con la Ópera de Roma del personaje de Don Quijote, el primer ballet que aprendió de memoria -aún siendo un niño- le valió el Premio Benois de la Danza, galardón que también reconoció su ejecución con su compañía, el Ballet Nacional de Inglaterra, del James de La sílfide.

Mikhail Baryshnikov, uno de los grandes bailarines de la historia, fue quien lo dirigió en el papel del barbero cervantino, pero la primera versión del personaje, no obstante, la aprendió con su padre, don Héctor Hernández, en el patio de su casa, en Zapopan, muy lejos del Teatro Bolshoi de Moscú donde se convirtió ayer en el primer mexicano en ganar un Benois.

“Dedico este logro a todo el público mexicano que siempre me acompaña, a todas aquellas personas que han sido parte de mi vida y mi camino, a todos los que me han apoyado, creído en mí y me han impulsado a ser mejor como persona y como profesional”, dijo el bailarín de 27 años en un comunicado.

Hernández compartió la categoría de Mejor Bailarín con el ruso Vladislav Lantratov, premiado por su interpretación de Rudolf Nureyev en una producción basada en su vida, Nureyev, y que, según se ha reportado, incomodó al Kremlin por su evocación abierta al amor homosexual.

Y esta puesta, precisamente, daría un filón político a la gala, pues también se llevaría los galardones a mejores Compositor, Diseño de Producción y Coreógrafo, éste último recaído en Kirill Serebrennikov, quien se encuentra en arresto domiciliario, presumiblemente, como represalia por su trabajo.

La premiación, por otro lado, tampoco queda exenta de críticas, pues miembros del jurado, usualmente directivos de grandes compañías, volvieron a decidir sobre sus propios bailarines, lo que ya ha sucedido en ediciones anteriores. Este año fue el caso, por ejemplo, de Eleonora Abbagnato, directora artística del Ballet de la Ópera de Roma; David Mcallister, de la Ópera de Australia, y Tamara Rojo, del Ballet Nacional de Inglaterra, quien, además de dirigir a Hernández, es su pareja sentimental.

Pero el tapatío, de cualquier modo, hace historia, y así es reconocido en México.

“Isaac está en las grandísimas ligas”, expuso Diego Vázquez, director del Taller Coreográfico de la UNAM y fundador de Laleget: “Él cumple el sueño de cualquier bailarín de danza clásica: ha trabajado con los coreógrafos más importantes, está en una muy buena compañía, su pareja de baile es una de las estrellas de la danza del mundo, pero, sobre todo, es invitado como bailarín principal de cualquier compañía”.

Para Francisco Rojas, director de Convexus Ballet Contemporáneo, su carrera es plausible desde sus inicios y sus virtudes van más allá de su capacidad técnica: “Tiene mucha alma”.

La primera nominación de un mexicano para un Benois fue para Jaime Vargas, en 2007.

“Fue un alcance para mí muy grande”, recordó el ex primer bailarín y actual maestro del Royal Winnipeg Ballet. “Por ello, me gustaría que la gente en México pudiera entender el alcance de lo que acaba de ganar Isaac, que es una cosa tremenda”, celebró.

Los propios padres de Hernández lo saben.

“Jamás me imaginé que lo reconocerían en Rusia de esa manera, es histórico para el País, para la danza de México, que no había tenido nunca esos reconocimientos. Me alegra muchísimo que le haya tocado a mi hijo escribir ese capítulo”, recordó don Héctor, mientras su madre, doña Laura, expresó el contagio que ha generado: “Ya los niños y jóvenes quieren destacar, hacer carreras exitosas (…) Esta noticia los va a llenar de más incentivos para que sigan luchando”.

Estar ante los Benois es un paso adelante para todos los bailarines mexicanos, opinó Vargas, y da la certeza de que nada es imposible. Un niño que aprendió Don Quijote en un piso de triplay en un patio de Zapopan demostró, por ejemplo, que el Bolshoi es alcanzable.


Deja un comentario