*Jesús Alberto Cano Vélez
*Jesús Alberto Cano Vélez

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó atacando el sábado pasado, en el marco de una reunión en Canadá del grupo de los siete países más industrializados, el G–7, que “si no hay negociaciones con México o Canadá, terminaría el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica”.

Así mismo, reclamó el “trato injusto” que su país recibió de sus dos países socios en el TLCAN y que los países de la Unión Europea se sumaran a la respuesta de los socios del Tratado, de imponer represalias comerciales similares, si Estados Unidos no suspende su guerra comercial contra los países a quienes les impuso aranceles de 25 y 10 por ciento al acero y aluminio, respectivamente.

Trump planteó, además, que ya no quería el tratado trilateral, sino uno individual con México y otro con Canadá, situación que detonó, lo que hoy está bajo consideración de los negociadores de TLCAN. Sin embargo, senadores republicanos, preocupados por el impacto de las represalias comerciales a sus aliados, prácticamente en vísperas de las elecciones de noviembre, emplazaron a Trump a que postergara su amenaza contra México y Canadá, y buscara alcanzar un acuerdo para el próximo mes de septiembre.

Entre los sectores estadunidenses más preocupados por la situación, figuran los productores agropecuarios que dependen en gran medida de sus exportaciones a México y Canadá, la mayoría, estados que votaron por Trump en el 2016.

La 44 reunión del G–7, arrancó en un pueblo de la provincia de Quebec, en medio de fuertes medidas de seguridad y empañada por una guerra comercial orquestada por el presidente estadunidense que se perfila para consolidar su papel de “solista” en el escenario mundial.

La reunión de los líderes del G–7, integrado por Estados Unidos, el anfitrión Canadá, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia e Italia, se lleva a cabo en un ambiente inusitado de confrontación entre Estados Unidos y sus tradicionales aliados.

Luego de que los gobernantes de Canadá y Francia adelantaron la posición que tendrían los países en contra de Estados Unidos por su imposición de tarifas arancelarias “contraproducentes, inaceptables e injustificables” al acero y al aluminio, Trump respondió acusándolos de imponer masivas tarifas a Estados Unidos y de crear barreras arancelarias.

Tras el anuncio de la Casa Blanca de que Trump abandonaría la cumbre G–7 el sábado en la mañana, no obstante que la terminación estaba programada para la tarde, con el argumento de que tendría que volar a Singapur para su reunión con el líder de Corea del Norte Kim Jong–un.

Observadores opinaron que el real motivo de Trump de retirarse del G–7 anticipadamente, tendría más que ver con evitar las críticas de sus aliados en las intervenciones públicas programadas hacia el final de la reunión.

Un punto de la agenda G–7, tuvo que ver con la discusión de un posible regreso de Rusia a este importante grupo. Cabe recordar que fue expulsada en 2014 por anexar a Ucrania a su territorio y apoyar a los separatistas pro Rusos de ese país. Angela Merkel aseguró que la posición común de los Europeos del G–7 era oponerse al retorno de Rusia al grupo.

 

 

(*)Economista

@acanovelez


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