SOBRADÍSIMA

Andan diciendo los chismosos más cercanos a la mismísima Chole Luévano, candidata al Senado por Morena, que su candidata ya no camina, sino que levita; que ya no pierde tiempo con gente que no es digna ni de mirarla a los ojos; y que sólo habla… con Dios. O Andrés Manuel, en su defecto.

O sea, dicen que Chole anda tan, pero taaan, pero taaaaan sobrada y confiada, sintiéndose en la cima de la ola del Peje, que ya le vale un pepino acudir a debates, foros o lo que sea que la inviten para contrastar sus propuestas y sus conceptos con los de otros candidatos. Pero bueno, dicen ellos mismos, al cabo tiene pocas propuestas y nulos conceptos… ¡ups!

LOS PRIMOROSOS

Por cierto que en el más reciente foro en el que comparecieron las fórmulas de los distintos partidos al Senado de la República (sin Chole, por supuesto), los que sí dieron la nota del día y le pintaron corazones, unicornios y arcoíris al foro empresarial, fueron nada más ni nada menos que Claudia Anaya Mota (del PRI) y Rafa Flores Mendoza (del PRD).

Los muy modositos, dicen quienes lo vieron y oyeron, se dedicaron sendos piropos, ella le dijo a él que era “un primor”, luego él se la contestó igual, y ya hasta se andaban mandando besos y abrazos. ¡Qué ejemplo de civilidad política! Dicen los chismosos que quien debe haber quedado contentísima con sus muchachitos… ¡sería Amalia García! Sus muchachos…

 

CUENTACUENTOS

Y ya que se habla de Amalia García, los lenguas–largas del condado se han fijado cómo, dentro del muy variopinto séquito de personajazos tras ella, entre perredistas, morenazos y de otras clases, destaca uno que, con toda seguridad, será diputado federal en la próxima legislatura: nada más ni nada menos que ¡Nicolás Castañeda Tejeda!

Y es que el contador ex secretario de Finanzas de Amalia, dicen, fue tan hábil como para saltar del Foro Nuevo Sol ahora al Partido Encuentro Social, olvidando al instante todo aquello del matrimonio igualitario, el derecho al aborto, etcétera, y abrazando de repente la “agenda evangélica” que propone su nueva casa política. Y si se necesita, le cambia de nuevo…

 

¿PALEROS?

Otra vez hubo manifestación en el Congreso del Estado, respecto del conflicto en la Mina Peñasquito, de Mazapil, y aunque ya parece que el recinto del Legislativo se ha convertido en “buzón de quejas” del pueblo, dicen los chismosos que la protesta de ayer tuvo un componente distinto: estaba arreglada, aseguran.

Según los de lengua viperina, quienes vinieron a manifestarse contras los transportistas que bloquean la mina, eran empleados de la empresa azuzados por la encargada de Relaciones Públicas de la misma, Doris Vega, quien dicen anda haciéndole al “aprendiz de brujo”. Nadie le ha dicho que esas operaciones, por lo general, salen mal… y se regresan.


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