MIRIAM SERRANO/NTRZACATECAS.COM
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GUADALUPE.- El fétido olor que desprende el canal de aguas negras que cruza varias colonias de Guadalupe y algunas de sus comunidades se vuelve insoportable, además de los serios problemas de salud que provoca en sus pobladores. Pese a las constantes denuncias, poco han resuelto las autoridades.

NTR Medios de Comunicación acudió a las colonias Villas Fontana, Villas San Fermín, Villas de Guadalupe y a las comunidades de Martínez Domínguez y La Zacatecana para constatar el serio problema que, por años, ha padecido la población ante el derrame constante de aguas negras.

Los niños de la escuela primaria Niños Héroes, ubicada en Martínez Domínguez, así como el personal docente y administrativo, todos los días deben soportar por más de cinco horas la pestilencia que prevalece en el ambiente, lo que les ha derivado principios de hepatitis, problemas de piel y vías respiratorias.

Felipe de Jesús Monreal Buendía, director de la escuela, que tiene ocho años en el cargo, expuso que en reiteradas ocasiones han mandado oficios a la presidencia municipal de Guadalupe, a la Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA), a la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ), a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para informar de los riesgos a los que se enfrentan los alumnos por esta situación, pero no reciben ninguna respuesta.

Informó que la escuela tiene 30 años de existencia y siempre han padecido de los malos olores durante todo el año, aunque en la temporada de calor se intensifican.

Mientras que el conserje Raúl López, que tiene 20 años de servicio en la institución, afirmó que en diversas ocasiones se han registrado principios de hepatitis en los niños, además de otras afectaciones por el foco de infección que tienen a espaldas de la escuela.

La realidad

Habitantes de la colonia Villas de Guadalupe denunciaron que el olor resulta insoportable, además de la plaga de ratas que padecen, pues el canal, que también es pluvial, está lleno de basura y desperdicios.

La señora Fátima precisó que en tiempos de lluvias el agua se desborda y huele muy mal, lo que indica que también son aguas negras las que corren por ese arroyo.

Desde que se hizo la colonia recuerda, les han prometido que embovedarán el lugar, de eso hace más de 10 años y lo único que hacen por temporadas, es limpiar la basura y maleza, pero nada más.

Asimismo, habitantes de la comunidad Martínez Domínguez expusieron que han tenido que lidiar con este problema por años, y aunque los olores son muy desagradables, tienen que soportarlos porque ahí están sus casas y no pueden dejarlas.

La señora Hortensia dijo que desde que llegó a vivir a Villas Fontana hace dos años, siempre ha olido muy mal el lugar, pues además de la contaminación del arroyo, hay mucha basura y animales muertos, “nos hemos estado enfermando de vómito y diarrea y nadie hace nada”.

Los que cuidan la salud

Por su parte, el doctor adscrito al centro de salud de Martínez Domínguez, Armando Ramírez refirió que de acuerdo con las autoridades el embovedado del arroyo deberá estar listo a finales de año.

En cuanto al tema de salud, precisó que desde hace dos años se han implementado campañas de prevención con los niños de primaria y con la población para la detección oportuna de enfermedades como gripa, diarrea y alergias.

Aseveró que no han tenido casos de enfermedades que se desprendan por la situación del arroyo, gracias al control que se ha implementado.

La explicación

Benjamín de León Mojarro, director de la JIAPAZ, explicó que este problema tiene varios orígenes. Ahí hay un sistema que se llama colectores Coyotes que se junta con el arroyo de quijas (desde Bosques de Sauceda) y ese conjunto escurre a un lado de Villas de Guadalupe.

Aceptó que ahí se ha tenido un problema recurrente en los pozos de visita del sistema de alcantarillado, por diversos factores, pues primero se colocaron tapas de fierro fundido, mismas que fueron robadas y un pozo en esas condiciones la gente lo utiliza para tirar basura u otros objetos.

Después dijo, de manera intencional se obstruye el flujo del cauce para desviar agua para el uso agrícola, “eso se hace un poco antes de Villas de Guadalupe, donde confluyen los colectores coyotes y el arroyo de quijas”.

Afirmó que cuando hay obstrucción por basura en los pozos de registro o de manera intencional para usarla para riego, esa agua se cae al arroyo, y es la que fluye a cielo abierto y presenta esa contaminación a la altura del puente de Martínez Domínguez, en particular a un lado de la escuela primaria.

Ahí lo que se ha revisado con el municipio sostiene, es el asunto de la basura, es necesaria alguna acción con los propios vecinos para que no la echen a los pozos de visita y también con los productores que intencionalmente ponen costales de arena para tapar el flujo del agua y desviarla para el riego.

Aseveró que ya se tiene programado en estas próximas dos semanas, una limpieza en los pozos y con la presidencia municipal para colocar tapas de concreto en los mismos.

Aceptó que este problema no es nuevo, es recurrente ese uso común para utilizar esa agua para el riego de pequeñas parcelas y ahora con el crecimiento urbano el flujo de agua residual también ha crecido.

Agregó que las aguas van desde el arroyo de los Coyotes y el de Quijas, donde comienza Villas de Guadalupe hacia Martínez Domínguez, es ahí donde se descargan al colector Osiris.

De León Mojarro admitió que la situación es un riesgo de salud, pero que con las acciones “podríamos pensar que de aquí a la temporada de lluvias podemos tener ese colector libre de basura”.

La autoridad municipal

Por otro lado, el director de Obras Públicas del ayuntamiento, Omar Mazatán Cruz, refirió que en este momento desazolvan el arroyo, gracias a una máquina que prestó el gobernador del Estado, Alejandro Tello Cristerna, a través de la Secretaría del Campo (Secampo).

Definitivamente necesitamos embovedar ese arroyo porque de repente se desborda a Villas de Guadalupe”, acota el funcionario.

Informó que se coordinan con JIAPAZ y SAMA para ver el tema de las aguas negras, porque ya existe un colector ahí, pero si no es suficiente o no llega hasta Martínez Domínguez debe hacerse el proyecto para tapar esas aguas negras.

Precisó que se trabaja en el tema para hacer ese proyecto, y una vez que se tenga definido el problema del arroyo, se revisará la solución y se gestionará para llevarlo a cabo.

Aseveró que se tiene interés por parte del municipio para resolver el problema y, aunque cada año se limpia el arroyo, se busca la solución de fondo.

Finalmente, refirió como una posibilidad que se logre alguna gestión de recurso para este año con la finalidad de construir el embovedado.

El problema es añejo

Eduardo Manzanares Acuña, investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), afirmó que ese problema tiene muchos años sin solución.

Relató que las aguas negras llegaban a La Zacatecana y de ahí las desviaban los ejidatarios, por lo que salían hacia Martínez Domínguez, Santa Mónica, Tacoaleche, toda esa zona.

Aludió que, antes, los ejidatarios regaban con aguas negras, pero ahora, al ver que éstas salen muy crudas, es decir, antes de que embovedaran el arroyo de la plata, las aguas recorrían a cielo abierto seis o siete kilómetros, lo que las aireaba y ya no llegaban tan contaminadas.

Entonces, las aguas llegan muy mal, por lo que ahora lo que hacen los ejidatarios es desviar el cauce antes de la compuerta de la presa de La Zacatecana y de ahí se van las aguas crudas hacia adelante.

“No hay embovedado para allá, éste se acaba a la altura de la escuela de Ciencias Químicas y ya para La Zacatecana y toda esa zona no hay embovedado”, sentenció.

Sostuvo que es necesario ir creando la infraestructura, ya que Guadalupe ha crecido rápidamente y es muy dispar a los servicios que ofrece Conagua y JIAPAZ, ninguna sirve más que para cobrar el agua y estar sancionando.

Manzanares Acuña precisó que los daños a la salud se registran en problemas respiratorios, gastrointestinales y en la piel, por el contacto directo con las aguas negras.

Lo que dice Conagua

Cruz González García, coordinador del área técnica de la Comisión Nacional del Agua, dijo que de acuerdo a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, los municipios son los encargados de proporcionar los servicios de agua potable, drenaje, alcantarillado y saneamiento.

Por tanto, en el caso de Zacatecas y Guadalupe, la atribución la tiene JIAPAZ para estos trabajos; sin embargo, Conagua es coadyuvante en las funciones. “Nosotros somos los normativos”.

Precisó que, el año pasado, la dependencia federal dio autorización a la JIAPAZ para realizar el colector noroeste del tramo Las Hacienditas a la planta tratadora Osiris, por lo que ya se hacen acciones para colectar esa agua y que no vaya por los arroyos, sino por el alcantarillado.

A pregunta expresa de cuándo implementarán las acciones para atender esta problemática, precisó que la obligación del servicio es de JIAPAZ, pero aseguró que se coordinarán con ellos. “Si hace falta algún tramo, pues para incluirlo dentro del programa de obras, ya sea este año o del siguiente”, subrayó.

¿Hay alguna multa contra JIAPAZ en caso de que no cumpla? A lo que Cruz González respondió: “se puede iniciar un procedimiento de sanciones, pero primero hay que hacer alguna visita y de ahí se puede desprender una imposición de sanciones… Con el simple hecho de descargar es suficiente para sancionarlos”.

Informó que la Conagua realizó una inspección desde Martínez Domínguez hasta Las Quintas “y no encontramos evidencia de agua residual”; sin embargo, al mostrarle las fotografías tomadas por este medio de comunicación, de la parte trasera de la primaria, el funcionario refirió que no fueron a esa área.

Finalmente, explicó que el agua de esas colonias se concentra en el arroyo de la plata y corren hacia las comunidades de Zóquite, Tacoaleche, y se van a las lagunas de Villa de Cos.

Procuraduría ambiental

En tanto, el procurador ambiental estatal, Esaú Salvador Constantino, aseveró que hasta este momento, la dependencia a su cargo no ha recibido ninguna denuncia al respecto.

Sin embargo, reconoció que es un problema de drenaje y señaló como responsable al ayuntamiento de Guadalupe y a la JIAPAZ.

Aunque no haya denuncia, el procurador aseguró que la procuraduría no puede ser omisa, por ello, se mandará a los técnicos a que tomen muestras. Además, acudirán al centro educativo, primero, para establecer la veracidad del dicho e indagar la situación.

Explicó que una vez que se investigue se tiene que dar vista a los directamente responsables, pero también a la Secretaría de Salud porque puede haber un problema de sanidad en la comunidad.

La versión de las autoridades es distinta a la de los pobladores, quienes día a día tienen que sortear los embates de su realidad. El aroma es desagradable y así cocinan, se bañan, duermen, mientras reciben una y otra vez la promesa de una solución que, a la fecha, no llega.

 


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