Ricardo Monreal Ávila
Ricardo Monreal Ávila

A 13 días de la elección presidencial, los tres candidatos mejor posicionados (AMLO, Anaya y Meade) están apelando al “voto útil”, es decir, están llamando a los seguidores de las otras opciones a votar por cada uno de ellos.

En sentido estricto, el “voto útil” sólo lo puede ejercer, atraer y concentrar uno de los candidatos, no dos, ni mucho menos tres. Cuando más de dos formulan llamados al “voto útil” terminan neutralizándose entre ellos y la estrategia resulta estéril. Son llamados inútiles al “voto útil”.

En otras palabras, “voto útil” sólo hay uno, y se ejerce para definir el primer lugar, no para dirimir la segunda posición en la contienda.

Y en esta contienda el “voto útil” o estratégico hace tiempo que se decantó. Fue al arranque del proceso electoral, durante los meses de noviembre–diciembre, cuando se dio formalmente el banderazo de salida a la carrera presidencial.

La encuesta de encuestas que realiza Oraculus (www.oraculus.mx/poll-of-polls), registra el posicionamiento inicial de los participantes y los momentos en que se abre la brecha entre ellos.

En 8 meses de precampaña y campaña (noviembre 17 – junio 18), el único que creció fue AMLO, al pasar de 36.2 por ciento (ponderado) al 49.5 por ciento: un incremento de 13.3 puntos.

En el mismo período, Ricardo Anaya habría pasado del 24.6 por ciento al 27.8 por ciento, con un incremento de apenas de 3.2 puntos, mientras que José Antonio Meade habría decrecido -3.7 puntos, al arrancar con 23.6 por ciento de preferencia electoral y registrar en junio  19.9 por ciento.

Jaime Rodríguez El Bronco habría decrecido un punto, al transitar de 3.9 por ciento en noviembre 17 a 2.9 en junio 18.

En términos de “voto útil” o voto estratégico, el mes de febrero del 2018 parece ser el punto de quiebre de esta elección. Es cuando AMLO empieza a registrar incrementos de manera sostenida y los otros tres participantes estancamientos de manera prolongada.

¿Qué pasó en ese mes? Muchos escándalos de corrupción, el factor más sensible para la conformación de un voto estratégico. A Ricardo Anaya le estalla la averiguación de la SEIDO por lavado de dinero; mientras al PRI y al gobierno federal le explota la “estafa maestra”, las secuelas del caso Odebrecht y la disputa judicial–financiera por el caso César Duarte. A El bronco, por su parte, se le abre la caja de pandora de las firmas suplantadas.

Contra AMLO se inicia la campaña de la “venezolanización” de México y la página Pejeleaks, pero ninguna de ellas prende o impacta como las detonadas contra Anaya y Meade. En gran medida, porque resultaron ser refritos de la campaña de 2006 y porque ninguno de los escándalos de corrupción involucró directamente a AMLO, el político más investigado, escrutado y fiscalizado en la historia moderna de México.

Si esta elección se trata de castigar la corrupción del sistema y premiar la honestidad de los candidatos, el no tener en su haber una “Casa Blanca”, una nave industrial de 54 millones de pesos o un departamento en Miami, ayudó enormemente al candidato de Morena a liderar no sólo el voto ciudadano en lo general, sino el “voto útil” en lo particular. En efecto, la segunda mejor opción para los seguidores de Anaya y de Meade no es una preferencia cruzada entre ellos, sino AMLO.

Conclusión: el verdadero voto útil es AMLO, quien de acuerdo a varios pronósticos seguirá creciendo hasta rondar, el domingo 1 de julio, la impensable cifra del 60 por ciento o más, si la participación ciudadana alcanza el 70 por ciento. Es decir, AMLO es útil y atractivo hasta para los abstencionistas.

 

ricardomonreala@yahoo.com.mx

Twitter: @ricardomonreala


Nuestros lectores comentan

  1. De verdad que no se dan cuenta que ya me tienen cansado de toda esta mierda y que ya no quiero saber nada más de esto, ya que gane quien tenga que ganar.