(*)JESÚS ALBERTO CANO VÉLEZ
(*)JESÚS ALBERTO CANO VÉLEZ

En las estimaciones económicas para México de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se está ahora proyectando un mejor año 2019, con más crecimiento -de entre 2.5 y 3.5 por ciento, con inflación de 3 por ciento contra 3.5 por ciento en 2018-, un dólar estable y una mayor producción petrolera mexicana.

Dichas estimaciones se dieron a conocer en los Precriterios para 2019, documento que sirve de base para la elaboración del paquete económico para el año próximo.

El documento detalló que, por el mejor control de la deuda en 2018, la economía mexicana se ha mostrado más resiliente al complejo entorno, gracias a la solidez de sus fundamentales macroeconómicos, que se han visto robustecidos por la consolidación fiscal lograda en ese año, la política monetaria autónoma y creíble, así como por la implementación de Reformas Estructurales.

Proyectan también un peso en torno a 18.4 dólares estadounidenses, con una deuda externa que ha venido reduciéndose gradualmente, y que como proporción del PIB seguirá bajando a 45.2 por ciento del PIB en 2019, aún más del 45.5 por ciento del 2018 y del 46.1 por ciento del 2017.

Asimismo, prevé que la producción petrolera dejará de tener un impacto negativo sobre el crecimiento económico y que los indicadores de la inflación sigan convergiendo a la baja durante el 2019, para ubicarse en el rango del Banco de México de 3 por ciento.

También para 2019 Hacienda proyecta que el déficit fiscal amplio se ubique en 2.5 por ciento del PIB, mismo nivel que 2018, en tanto que el balance primario aumente una décima de punto de 0.8 a 0.9 por ciento del PIB en el mismo lapso, después del 1.4 por ciento de 2017.

En los ingresos, la SHCP estima que 2019 se ubique en 20.1 por ciento del PIB, desde el 20.4 del 2018, y también que los ingresos gubernamentales subirán a 12.7 por ciento del PIB en 2019, después del 12.6 por ciento en 2018. Además, se espera que el gasto público baje como proporción del PIB de 22.4 por ciento a 22.1 por ciento.

Se aprecia por esas proyecciones numéricas, que todos los indicadores van rumbo a una clara mejoría en la economía; todo ello por la decisión del gobierno mexicano de poner orden en sus finanzas públicas a partir del 2018.

Por su parte, la banca mexicana también proyecta que no enfrentará problemas de solvencia en 2019, como lo resaltó el Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero (CESF). En su informe anual reciente comunicó que el sistema financiero mexicano se encuentra bien capitalizado y con niveles razonables de liquidez, cumpliendo con la mayoría de los requerimientos de Basilea III.

Asimismo, al cierre de la semana, el peso mexicano ganó 10 centavos. Al cierre del miércoles, en el acumulado del primer trimestre, el peso fue la divisa más apreciada entre los principales cruces del dólar y las divisas de economías emergentes.

 

(*)Economista

@acanovelez


Los comentarios están cerrados.