ALBERTO MORONES | NTRZACATECAS.COM
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“La resistencia de los padres es el mayor problema para que los niños jornaleros migrantes cursen la escuela”, aseveró María Antonieta Solano Martínez, coordinadora local del programa de Inclusión y Equidad Educativa en Zacatecas.

Tras realizar este programa, enfocado a la atención a niños y adolescentes, en Río Florido y San José de Lourdes, refirió que el mayor problema es la falta de voluntad por parte de los padres para que sus hijos estudien, pues tienen una cultura del trabajo desde muy corta edad y no permiten el desarrollo académico de los hijos.

“Los niños tienen interés. Los papás son los que nos impiden. Cuando se hizo el censo en la comunidad, veían que llegábamos y los papás escondían a los niños. Son culturas que ellos tienen”.

Asimismo, enfatizó que “son pocos los niños que participan en el programa y su asistencia es muy variable, ya que algunas veces, si terminan sus papás de trabajar en algún lugar, se los llevan; posteriormente, regresan y asisten otros días, pero no se permite que el niño tenga una continuidad o educación constante. Hemos tenido desde 15 niños hasta una matrícula de 80. Además, hay niños de 11 o 12 años que nunca fueron a la escuela”.

Mencionó que el programa apoya a los niños para no gasten nada, pues “se les dan útiles escolares y este año se implementó dar unos pants, pues para ver si los niños se animan con esos incentivos, porque la cultura para muchos papás es que no vayan a la escuela”.

Finalmente, resaltó que la mayor parte de los infantes se enfrentan al problema de la identificación, ya que carecen de documentación por migrar constantemente, y, “pese a que el programa ofrece el servicio educativo sin impedimentos, no se les puede dar continuidad o seguimiento para que los niños terminen sus estudios o módulos si se van”.


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