REFORMA | NTRZACATECAS.COM
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TIJUANA.- En esta ciudad fronteriza, las familias deben hacer fila para recoger a sus difuntos.

La violencia cotidiana ha desbordado al Servicio Médico Forense (Semefo), que ha llegado a recibir hasta 40 cadáveres en 48 horas.

Carmen Bautista tuvo que esperar cinco días para que le entregaran a su hijo de 15 años, asesinado en un asalto.

Cuando se lo entregaron, ya no había condiciones para velarlo debido a la descomposición del cuerpo.

“La última vez que lo vimos fue el sábado 7 de julio, cuando llevó paletas de hielo a toda la familia”, recuerda.

A partir de este año, el Semefo recibe cada mes entre 300 y 350 cadáveres por homicidios dolosos y culposos, mientras que el año pasado el promedio mensual fue de 250. Más del 30 por ciento se va a la fosa común.

Fernando Ortigoza, de la asociación Unidos por los Desaparecidos de Baja California, advirtió que personal del Semefo les ha confirmado que no todos los refrigeradores funcionan adecuadamente.

“Sólo los están enumerando y se los llevan. Ya hemos hablado con la doctora Mercedes Quiroz (encargada del Semefo en Tijuana) y le urge una caja refrigerada para que no se echen a perder los cuerpos”, señaló.

Contó que este año han tenido que exhumar cuatro cuerpos de fosas comunes, y que eso es muy caro.

La vocería del Poder Judicial informó que, en ocasiones, a pesar de que los cuerpos sí son identificados, las familias no reclaman los cadáveres.


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