ReformaNTR
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MÉXICO  .-El corazón de la Ciudad de México se abastece de agua… ¡con pipas!.
El abasto irregular en los alrededores de Paseo de la Reforma pega a vecinos, comercios, dependencias y hasta a las embajadas. Todos tienen que subsistir con el suministro de autotanques.
Además de las viviendas, el Comité Ciudadano Colonia Cuauhtémoc ubicó que la escasez afecta a la Embajada de Reino Unido, la de Japón –en la Torre Mapfre–, el Instituto Francés de América Latina, las antiguas oficinas de la PGR, el edificio de la CFE y el Hotel St. Regis.
“Se puede ver todas las noches la gran cantidad de pipas que circulan por nuestras calles. El caso de St. Regis es icónico: ellos prácticamente compran dos pipas de agua cada tercer día.
“Muchos piensan que por la plusvalía y el auge inmobiliario en la colonia no habría ningún problema de agua, pero la realidad es distinta”, explicó José Luis Cruz, coordinador del Comité.
En distintos recorridos, REFORMA constató que pipas privadas de 10 o 20 metros cúbicos abastecen departamentos y pequeños comercios.
Mientras que las de 44 metros cúbicos lo hacen en edificios como el Mapfre, donde opera la sede diplomática japonesa.
El problema, aseguró Cruz, existe desde 2013, se agravó el año pasado y persiste a la fecha, por lo que han hecho recorridos en la zona para tener un registro de los inmuebles más afectados.
“No se resuelve en el corto plazo porque no hemos visto inversión en el tema del abasto del agua”, reprochó.
El coordinador vecinal señaló que trabajan en un proyecto para abrir un pozo que pueda abastecer no sólo a la Colonia Cuauhtémoc, sino también a la Juárez, la San Rafael y la Tabacalera, que están en una situación similar.
El colmo son los departamentos de Río Sena 90.
Tienen que comprar agua en pipa, pero como sólo puede ingresar por la tubería principal, pasa por el medidor del Sistema de Aguas (Sacmex) y éste la contabiliza… ¡como si la abasteciera!.
“En total llevamos 97 mil 700 pesos gastados (desde enero de 2017) en pipas de agua”, dijo Andrés Ortiz, el administrador.
“El edificio arrancó el 1 de diciembre de 2016 y en enero empezamos a tener problemas con el agua”.
La administración intentó quejarse con Sacmex y el año pasado envió al menos dos escritos para pedir el reembolso por el gasto en pipas, pero la respuesta fue negativa.


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