MARÍA DE JESÚS VALDIVIA ESQUIVEL*
MARÍA DE JESÚS VALDIVIA ESQUIVEL*

“Las situaciones didácticas como eje rector de la gestión en el aula y no sólo en clase de matemáticas, constituyen otro elemento nodal en el trabajo diario del maestro César, debido a que, a partir de éstas es posible poner al alumno en situación de acción, es decir, enfrentarlo a un reto cognitivo y que interactúe con él. Además, también permite que los estudiantes compartan ideas y argumentos con sus pares y los pongan en tela de juicio al escuchar distintos puntos de vista; esto les obliga a analizar y reflexionar sobre las estrategias y supuestos propios”

 

 

“La docencia significa la posibilidad de cambiar el mundo realmente, una vez que trabajas con los infantes y logras que obtengan más conocimientos, que amplíen su visión sobre la realidad que viven diariamente; ahí es donde tienes el poder. Entonces la educación se convierte en una herramienta fundamental para que se logre el cambio”.

César Pérez Hernández, docente de escuela pública

 

En la docencia, el ciclo escolar comienza mucho antes de que las escuelas abran sus puertas para recibir al alumnado, de hecho empieza apenas se ha terminado el ciclo anterior, puesto que el trabajo docente implica un ejercicio de proyección, que deberá ser acompañado de un arduo trabajo de planeación. Es así como el receso vacacional para los docentes se convierte, sí en un espacio de descanso alejado de las aulas, pero también de trabajo en casa.

En palabras de César Pérez Hernández, docente de la Escuela Primaria Federal Benito Juárez, este receso trajo consigo una gran satisfacción, debido a que, en compañía de su alumno Gerardo Rebolloso Saucedo, participó en la Convivencia Cultural 2018, tras obtener el primer lugar estatal en la Olimpiada del Conocimiento, por segundo año consecutivo.

El docente señala que los resultados obtenidos reflejan el trabajo que se realiza diariamente en el aula, en este sentido, hablan más de un proyecto de docencia exitoso que de un premio en sí mismo. Un proyecto que implica diseño continuo enfocado a desarrollar la capacidad de análisis y razonamiento lógico, pero ante todo requiere de la colaboración entre estudiantes, familia y docente.

Como tal, la Olimpiada del Conocimiento es un concurso de conocimientos generales, sin embargo, el que un alumno obtenga un buen resultado deja ver un proceso formativo muy específico que genere hábitos de estudio, reflexión y metacognición, lo que permitirá el manejo de conceptos, el análisis y razonamiento de las preguntas y un dominio extenso de la cultura general.

Al inicio de cada ciclo escolar no se encuentra, entre los objetivos del maestro César, obtener un lugar destacado en los múltiples concursos que se realizan en la educación básica, no obstante, no los pierde de vista, sobre todo porque el fin de la educación trasciende cualquier competencia. En este sentido, es fundamental que al interior del aula el trabajo se diseñe para atender a la totalidad de los alumnos, es decir, que todas y todos estén en condiciones de desarrollar las herramientas necesarias para que, en algún momento, tengan la posibilidad de participar en las diversas convocatorias que se ofertan para los alumnos de básica.

Para la docencia exitosa no hay recetas, sin embargo el profesor César ha identificado determinados elementos que considera esenciales y que le han permitido una práctica más eficiente y efectiva, por lo que, para gestionar el aula, combina estos elementos con las metas propias del ciclo escolar y las características particulares del grupo con el que trabajará. En este sentido es imperativo entender la dinámica del grupo al que se atiende y a partir de la misma realizar los ajustes pertinentes en la intervención docente.

Un aspecto que es básico y primordial, en el hecho que antecede a todo trabajo de aula, consiste en el establecimiento de un contracto didáctico que permita el desarrollo adecuado del proceso de enseñanza y aprendizaje; es decir, fortalecer el desarrollo y consolidación de habilidades y valores propios para el trabajo colaborativo, tales como la tolerancia, el respeto, la solidaridad, la equidad, la justicia, el apego a la legalidad. Esto implica una práctica constante y enfática hasta que sea una actitud interiorizada, asumida como una necesidad y no como una obligación.

Las situaciones didácticas como eje rector de la gestión en el aula y no sólo en clase de matemáticas, constituyen otro elemento nodal en el trabajo diario del maestro César, debido a que, a partir de éstas es posible poner al alumno en situación de acción, es decir, enfrentarlo a un reto cognitivo y que interactúe con él. Además, también permite que los estudiantes compartan ideas y argumentos con sus pares y los pongan en tela de juicio al escuchar distintos puntos de vista, esto les obliga a analizar y reflexionar sobre las estrategias y supuestos propios.

Algunos otros aspectos señalados por el docente tienen que ver con considerar las dudas e inquietudes de los alumnos como punto de partida para la planeación de la clase, y que dentro de la misma existan actividades diseñadas para la totalidad de los alumnos; el reforzar los conocimientos que se denominan básicos para estar en condiciones reales de lograr los propósitos y aprendizajes esperados del grado, asegurar la progresión del tiempo didáctico y hacer del trabajo colaborativo una constante.

De igual forma, en el ámbito educativo existen factores externos al aula que contribuyen a garantizar mejores resultados al interior de la misma; al hablar de trabajo colaborativo, el maestro César también hace referencia a un equipo de docentes con quien se pueda compartir ideas y argumentos, diseñar estrategias de intervención y establecer análisis de la propia práctica; contar con las herramientas necesarias y suficientes para desarrollar el trabajo docente de una manera adecuada, así como el respaldo de un equipo de trabajo, desde directivos hasta autoridades educativas.

Como es posible vislumbrar, las variables que intervienen en el trabajo docente son amplias y diversas, no obstante, a través de una práctica sistemática, muchas de ellas pueden ser medibles y controlables. En este sentido es posible afirmar que la docencia, más que vocación, exige convicción.

La docencia implica crear la posibilidad incluso donde ni siquiera existe, crear la posibilidad para guiar a los alumnos en la búsqueda de la identidad, en la creación de la misma, de la individual y la colectiva; es decir, la gestión del docente debe contribuir a que los alumnos logren autoconfigurarse de una manera responsable para sí mismos y para la sociedad.

 

*Maestra en Formación Docente. Labora en la Secretaría de Educación y Cultura del estado de Zacatecas


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